Ser árbitro es, quizás, una de las profesiones más difíciles en el mundo del deporte, ya que sus decisiones pueden encender la pasión de los aficionados y generar controversia o polémicas. De eso sabe muy bien el árbitro salvadoreño Iván Barton, quien este martes relató una incómoda experiencia que vivió tras el México vs Honduras de la pasada Concacaf Nations League.
El partido se disputó en el Estadio Azteca. México había caído en Honduras por 2-0 y necesitaba una victoria para avanzar al Final Four del torneo y, de paso, clasificar a Copa América 2024. Con el partido 1-0 en favor de El Tri, Barton dio 9 minutos de añadido, pero, por pérdidas de tiempo de Honduras, el suplementario se extendió. Ahí, México encontró el 2-0, mandó el partido al alargue y eliminó a Honduras en penales.
Barton relató esta mañana, en el programa La Tribu, que, tras ese encuentro, vivió una difícil e incómoda experiencia en el momento en que abordaba su vuelo de regreso a El Salvador, aunque aseguró que entiende el punto pasional que tiene el fútbol, pero sostiene que el tiempo añadido en ese partido correspondía a lo establecido en el reglamento.
«Fui increpado por los aficionados (en el avión). Estaba pasando migración y se me acerca alguien que no iba identificado. Me pidió una foto y me comentó sobre el partido. Después que se la tomó, me empezó a decir cosas. Le pedí que no me grabara. Después veo que había más personas que también me gritaban cosas. Nos fuimos con mis compañeros (árbitros) y pregunté si podían darme algún asiento más adelante, pero me dijeron que ya iba todo lleno», narró.
«Me di cuenta de lo que me gritaban en los videos, porque me puse mis audífonos para no escuchar. Comuniqué a CONCACAF en su momento y ellos se pusieron en contacto conmigo. Cuando las cosas pasan a ese nivel la gente olvida que es un deporte. Pasar a ese punto es sobrepasar los límites del respeto. Esto no debería ser así», añadió.
Barton explicó que el tiempo añadido, en los partidos en que se utiliza el sistema del Videoarbitraje Asistido (VAR), se consulta con los árbitros asignados a este sistema, quienes llevan un conteo del tiempo activo de juego y el tiempo que se ha perdido por diversas circunstancias, por lo que el tiempo de reposición no es responsabilidad exclusiva del referí.
«Algo que no se sabe y que es algo técnico ya establecido es que, cuando se dirige un juego con VAR, lo que están en la cabina (del VAR) pasan el dato del tiempo que se ha perdido. En esa ocasión eran 9 minutos con 40 segundos. Decidí dar 9. En ese tiempo, el VAR también interviene para determinar qué tiempo no se ha hecho efectivo. Esa vez fueron 9 y se dieron dos minutos más que no fueron de tiempo efectivo», detalló.
«Uno comprende que la pasión no tiene nada que ver con la razón. Se actuó con base al reglamento. Al final del día, uno comprende que se desatan pasiones, que la gente piensa que son cosas adrede, pero no, uno actúa con base al reglamento y conforme a lo que se tiene que hacer. Quienes me evaluaron sabían que se había hecho lo correcto», comentó.







