Jénnifer Alexandra Mancía Linares, residente en el barrio El Calvario, de Tecoluca, en San Vicente Sur, estudia tercer año de Bachillerato en Música en el Instituto Nacional Doctor Sarbelio Navarrete (Insavi).
Comentó que su afinidad por la música comenzó a los nueve años cuando se inició con el violín; ella y su hermana cantan en un coro de la iglesia.
Agregó que comenzó sus estudios en Bachillerato Técnico en Contaduría en el Instituto Nacional de Tecoluca, pero al darse cuenta de que en el Insavi impartían una nueva opción relacionada con su sueño, decidió cambiarse.

«Supe que me gustaba la música, siempre supe que eso era lo quería estudiar», expresó la joven, y aseguró que el mundo de la música se le ha abierto al integrarse al bachillerato.
«Desde que vine aquí [al Insavi] me enteré de la Orquesta Filarmónica de San Vicente y me inscribí. También estoy en la Orquesta [Sinfónica Juvenil] Fundafilia», dijo Jénnifer y comentó que en esta última orquesta ya viajó a Perú.
Su instrumento principal es el violín; el segundo, el piano. Toca un poco la guitarra y percusión. Afirmó que estudiar el Bachillerato en Música es una alternativa para la vida, tanto para el desarrollo personal como el profesional.

«Si tienen lo de tocar instrumentos, cantar, los invito a que vengan al Bachillerato de Música, es muy bonito. Vemos dos instrumentos, teoría de la música, canto, composición, solfeo. Al salir se puede estudiar cualquier carrera, si no se deciden por la música, porque al igual que en los otros bachilleratos vemos materias generales», expresó.
Explicó que hay una idea equivocada de que «estudiar música no tiene futuro», por eso a veces los jóvenes no cuentan con el apoyo de sus padres.
«He visto a muchos de mis profesores del bachillerato, los maestros de las filarmónicas, y ellos ciertamente viven de la música, también el director de la orquesta.

Se puede trabajar en grupos musicales y se gana dinero, se gana bien. Yo creo que sí es algo de lo que se puede vivir en El Salvador», manifestó la joven.
Jénnifer dijo que al salir del instituto continuará desarrollarse integralmente con la Licenciatura en Música, o salir a otro país becada para formarse siempre en este ámbito.
Por el momento, asiste a sus clases al Insavi durante la mañana; y en la tarde ensaya con la Orquesta Filarmónica toda la semana y los domingos, con la Orquesta Fundafilia.
«Mis papás están orgullosos de lo que hago, me apoyan en todo, me compran instrumentos, me apoyan para viajar desde Tecoluca hasta aquí», dijo la alumna, quien a la vez declaró que muchos padres de familia y jóvenes no creen que la música tiene oportunidades que se pueden alcanzar.







