La tormenta Julia afectó a más de medio millón de personas en Guatemala y las autoridades continuaron ayer las evacuaciones en comunidades de los departamentos de Izabal, Huehuetenango y Alta Verapaz debido a las inundaciones. Además, hubo al menos 15 muertes. El Congreso aprobó ayer el estado de calamidad decretado por el Ejecutivo el lunes.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) actualizó ayer que 580,898 personas han sido afectadas por los estragos de Julia y que la cifra seguirá en ascenso por los remanentes de la tormenta. Además, 3,176 habitantes han sido albergados, otros 2,536 están en riesgo, hay cinco personas desaparecidas y 11 heridos.
En cuanto a daños en infraestructura, Guatemala registró 86 centros escolares con daños, 700 viviendas en riesgo, 70 carreteras y cinco puentes destruídos. Los árboles caídos también afectaron el funcionamiento de los transformadores de energía eléctrica, lo que provocó que 167,000 viviendas quedaran a oscuras desde el lunes.
El presidente de la república, Alejandro Giammattei, dijo en conferencia de prensa que el servicio se restablecerá mediantes las condiciones climáticas lo permitan y que es complicado trasladarse hasta las zonas afectadas porque están aisladas. Las familias vivirán en esta situación por dos o tres días, agregó.
El mandatario señaló que a petición de la Asociación de Mayoristas y la Comisión Nacional de Energía (CNEE) se declaró en estado de emergencia el sistema de interconectado nacional. «Las inundaciones van a seguir, los caudales de los ríos percibimos que incrementarán», sostuvo.
Para evitar cortes de energía, Giammattei adelantó que México suplirá el servicio.
Las autoridades informaron que entre los fallecidos se encuentra el soldado Regilson Romeo Calel Choc, de 21 años, quien fue arrastrado por un río cerca de la aldea Mixlaj, municipio de Chiantla, Huehuetenango.
Era integrante de una patrulla para asistir a unas personas que se encontraban aisladas por el crecimiento del río. El soldado fue trasladado con vida a un centro hospitalario, pero tras su ingreso murió, informó un portavoz del Ministerio de Defensa.
Otros cuatro soldados que formaban parte de esa misma operación fueron rescatados ayer por Bomberos Voluntarios. Los integrantes habían quedado atrapados por el crecimiento del río. Los socorristas utilizaron el sistema de tirolesa para trasladar uno por uno.
«NO PODEMOS ESTAR GASTANDO EN RECONSTRUIR»
Varios municipios de Izabal, Huehuetenango y Alta Verapaz quedaron bajo el agua luego de que la tormenta Julia causara el desbordamiento de ríos.
Solo en el municipio de Morales, en Izabal, las autoridades tuvieron que evacuar a 4,532 personas por esta problemática.
El presidente Giammattei detalló durante un recorrido aéreo que este sector quedó anegado por el caudal de Motagua, el más largo de Guatemala. La solución para el Ejecutivo es dragarlo. «Si no dragados los ríos en Guatemala no habrá poder humano para detener los desastres», dijo el presidente. «Como país no podemos estar gastando en la reconstrucción. Debemos irnos no a los efectos sino a las causas», agregó.
Giammattei manifestó que ya cuentan con la maquinaria para llevar a cabo este plan esta semana en el canal de Chiquimulilla.
Otra de las preocupaciones del Gobierno es la pérdida de los cultivos, lo que induce a la inseguridad alimentaria. «Habrá gente que hay que ayudarle para que recupere sus hortalizas tres meses», expresó Giammattei.
Por todos los estragos, el presidente llamó a los congresistas a aprobar el estado de calamidad lo antes posible. El documento se analizó ayer en el parlamento en medio de confrontaciones y después de tres horas fue avalado.







