El hombre fuerte de Venezuela, Nicolás Maduro, salió en defensa de los integrantes de la peligrosa banda criminal Tren de Aragua, capturados por sus múltiples delitos en Estados Unidos y enviados a El Salvador para encerrarlos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot).
De acuerdo con Maduro, los criminales que se encuentran en el Cecot en realidad son «nobles migrantes», con lo que quiere engañar a la opinión pública mundial sobre la verdadera naturaleza de los hombres que llegaron al país en aviones operados por el Gobierno estadounidense.
Es curioso que ahora sea Maduro, quien se robó las últimas elecciones en lo que ha sido una de sus recientes acciones antidemocráticas, el que venga ahora a defender a los venezolanos que huyen de su país precisamente por el mal Gobierno que él y el movimiento chavista ejercen.
Estados Unidos incluso ha identificado a Maduro y a sus principales funcionarios como grandes operadores del narcotráfico. Sobre ellos pesan órdenes de captura internacional y se ofrecen millonarias recompensas por información que lleve a su detención.
Maduro y sus fallidas acciones han provocado el mayor desastre humanitario en la historia moderna. Millones de venezolanos han huido hacia los países vecinos, y otros mucho más lejos, para escapar de una situación insostenible, tanto económica como de inseguridad.
El desgobierno de Maduro ha llevado a la pobreza a millones de personas a pesar de que Venezuela posee una de las más grandes reservas de petróleo del mundo.
Sin embargo, a él no le interesa este éxodo, por el que no se pronuncia públicamente porque sería reconocer su fracaso. No obstante, no tiene problemas en pedirle a la ONU que intervenga por estos criminales que integran el Tren de Aragua, a quienes califica de «migrantes nobles» que buscan una mejor vida. Lo que sí ha sido comprobado por las autoridades de seguridad de muchos países en el continente es cómo el Tren de Aragua ha expandido sus operaciones criminales desde la cárcel que controlaban totalmente en Venezuela hacia otras naciones.
En Estados Unidos fueron particularmente violentos en su forma de actuar, lo que llevó a las fuerzas del orden a actuar de forma contundente para detenerlos.
Estos son los criminales que han sido enviados por el Gobierno de Donald Trump al Cecot.
Abogar por estos delincuentes probados y no mejorar las condiciones para que millones de venezolanos no abandonen su país es otro de los sinsentidos del madurismo.





