Un banco forrajero y proteico será plantado en un área del departamento de Agronomía de la Facultad Multidisciplinaria Oriental de la Universidad de El Salvador (FMO-UES), en San Miguel, a través del proyecto «Aumento de las medidas de resiliencia climática en los agroecosistemas del corredor seco de El Salvador» (Reclima), ejecutado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El banco proteico consiste en la siembra de un aproximado de 500 plantas de especies forrajeras, entre estas la leucaena, madre cacao, cratylia y carreto. A través de esta parcela se pretende recolectar material verde y fresco que será usado para la alimentación del ganado que tiene la escuela de campo de la facultad.
«Una de las limitantes de las pequeñas ganaderías, y que cada vez los pone más en aprietos, definitivamente es el alimento con alto valor proteico. Tener un alimento como estas especies, que son forrajeras, lo que garantiza es mayor productividad en el ganado, o sea hay más terneros, más leche, vacas más sanas, más gordas, y eso impacta positivamente los medios de vida de las familias», indicó Mariano Peñate, coordinador del proyecto Reclima.
La siembra de estas especies son parte del segundo componente de la restauración de agroecosistemas degradados, en donde se busca trabajar en zonas de recarga hídrica que alimentan de agua a los ríos.

Para ello se ha hecho un estudio previo en conjunto con instituciones como el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
«Se empezaron a analizar todos los mapas de recarga hídrica y con base en eso se identificaron cuáles eran las zonas donde se necesitaba hacer esa restauración de paisajes. Todas estas áreas son alrededor de 41 polígonos que vamos a estar restaurando, y también es importante resaltar que se hace esa transformación económica y ambiental», dijo Emilia González, representante de FAO El Salvador.







