Desde hace más de 30 años, comprar fresco de horchata en los puestos ubicados en la 2.ª calle oriente, a un costado del parque Raúl Francisco Munguía de Usulután, se ha convertido en una tradición para muchos usulutecos y visitantes que recorren el centro de la ciudad.
Blanca Quiroz, una de las cinco vendedoras que se ubica en el sector, cuenta que tiene alrededor de 35 años de preparar y vender frescos de horchata en esa zona. En sus primeros años, las vendedoras se ubicaban en la calle o en una esquina del parque; sin embargo, recuerda que en una administración anterior de la alcaldía les construyeron unos puestos y las reubicaron ahí.
«Iniciamos vendiendo en la calle, nos mandaron a hacer estas galeras allá por 2002 y nos trasladamos para aquí. Siempre hemos sido cinco vendedoras, pero a veces no venimos todas», comentó Blanca.
El principal producto que venden es la horchata, ya que es la más solicitada por la población; sin embargo, también preparan frescos de otro tipo.
En el caso de Blanca, solo prepara horchata y tamarindo, otra vendedora solo horchata, mientras que otras se animan a preparar también cebada, otro fresco tradicional en el país.
«Me levanto a las 5 de la mañana y terminó a las 8:30 de la mañana de preparar la venta del día. Me vengo a ven der a las 10 y me quedo hasta terminar. Hay días en que a las 3:00 de la tarde ya no hay. La gente lo que más busca es la horchata porque ya es una tradición. Muchos consideran que la horchata de aquí es mejor que en otros lugares», cuenta Blanca.
Las comerciantes se ubican normalmente de lunes a domingo, desde las 8 de la mañana hasta terminar la existencia de los frescos del día.
Entre las 11 de la mañana y las 2 de la tarde se considera el período con ma yor número de compradores, esto debido a que son las horas de más calor y los transeúntes buscan tomar algo que sea económicamente accesible y al mismo tiempo refrescante.
También en estos horarios, muchas personas regresan a sus hogares y buscan llevarle a su familia la horchata elaborada de forma artesanal, con los ingredientes auténticos. La receta original de esta deliciosa bebida incluye morro, ajonjolí, cacao, maní y canela.
«La receta la aprendí de mi mamá, ha ido de generación en generación. Mi abuela vendía horchata, le enseñó a las hijas incluyendo a mi mamá, y ella me enseñó a mí, yo aprendí a los 14 años. Yo he sacado adelante a mis hijos con este trabajo», expresó Quiroz.
Algo característico de estos frescos es el costo que ronda los $0.25 o $0.50, dependiendo de cómo los pidan los clientes. Estos precios se han mantenido desde hace muchos años, dando la posibilidad a las personas de comprar.
«Consumo horchata desde hace muchos años. Yo estudié en el Instituto Nacional de Usulután y pasaba por aquí comprando. Actualmente vivo en El Tránsito y vengo seguido a Usulután y siempre que vengo aprovecho para comprar para la familia. Me gusta porque se siente bien pura, se nota que usan los ingredientes que son; hay otras que se sienten simples, pero esta no», expresó David Silva, un comprador habitual.







