El Congreso mundial de la telefonía móvil (MWC), la gran cita anual de las telecomunicaciones, arranca el lunes en Barcelona su vigésima edición, en medio de intensos debates sobre la regulación de la inteligencia artificial en un sector obligado a reinventarse.
¿Qué se espera de este encuentro?
Telecomunicaciones y tecnología
Durante cuatro días, unos 109.000 profesionales del sector recorrerán los pasillos del congreso del teléfono inteligente, según la Asociación Mundial de Operadores de Telecomunicaciones (GSMA), que organiza el evento desde 2006 en la capital catalana.
Según la GSMA, a la cita acudirán más de 2.900 expositores y unos sesenta ministros de todo el mundo.
Mostrarán novedades los gigantes de las telecomunicaciones (Samsung, Huawei, Nokia, Orange, Xiaomi, Honor) y grandes nombres de la tecnología mundial (Google, Microsoft, Meta y Amazon).
Pero no Apple, ausente como cada año, que presentará el miércoles sus nuevos productos en eventos organizados en varios continentes.
Entre los ponentes figuran los directivos de los grandes grupos de telecomunicaciones mundiales, así como Gwynne Shotwell, presidenta de SpaceX, la empresa espacial del multimillonario Elon Musk.
Entre las múltiples innovaciones que se esperan en Barcelona, el grupo chino Honor presentará el primer «teléfono robot», que promete causar sensación.
La soberanía de la IA –
«La soberanía de la IA (aplicada al sector) será un tema de debate central», al igual que «la revolución» completa de las telecomunicaciones en la era de la «IA profesional», pronostican los analistas de la GSMA.
Las telecomunicaciones desempeñan un papel esencial en el auge de la inteligencia artificial, ya que esta depende de inmensas cantidades de datos que deben circular con rapidez, de forma fiable y segura, algo que hacen posible las infraestructuras de los operadores.
La «conectividad» dentro de las redes de satélites será otro elemento central de las conversaciones entre los profesionales del sector, afirman estos analistas, en pleno debate en Europa sobre la necesidad de que la UE refuerce su autonomía estratégica, especialmente en el ámbito digital.
Por último, el despliegue del 5G y los «cimientos» que deben sentarse para un futuro mundo con 6G estarán «sin duda» en el programa, a juicio de Paolo Pescatore, experto en telecomunicaciones.







