La mezcla de la creatividad humana y el avance tecnológico, en específico la Inteligencia Artificial, emerge como una fuerza transformadora en el mundo del arte. Esta conexión entre la expresión artística y la tecnología ha generado un nuevo horizonte de posibilidades y desafíos.
Una muestra de ello es la exposición «Ilhuicatl Azomalli» que se encuentran en el Centro Español. En su nombre las iniciales hacen referencia a la inteligencia artificial (IA). Además, tiene una palabra en náhuat que significa el cielo diurno y nocturno, observados en paz.
Las obras son de José España, estas tratan sobre el respeto y amor a la naturaleza. Algunas están dedicadas a los niños que trabajan junto con sus padres en los mercados.
«Infancia y naturaleza integrados en un mundo mágico, expresados desde la mirada inocente de los niños que observan todo sin ninguna malicia. Las flores y las frutas son los elementos esenciales en estas composiciones, símbolos de esperanza y vida», expresó José España sobre su nuevo trabajo.
Son 12 piezas la cuales han sido diseñadas con inteligencia Artificial, corregidas digitalmente y el acabado final incluye modificaciones y detalles con técnicas de pintura al óleo con veladuras y empastes.
Si deseas visitar la muestra se encontrará en exhibición hasta el 4 de junio. La entrada es gratis.




Proceso
España experimentó trabajar con plataformas que cuentan con esta disciplina tecnológica (IA).
«Todo lleva un proceso. Primero, es la generación de imagen, luego es la corrección digital y la modificación donde se acentúan o crean detalles con pintura», dijo.
Recalcó que los artistas pueden utilizar diferentes procesos para la creación de sus cuadros con inteligencia artificial. Una de las opciones es colocar un texto donde se genera una idea simple y genérica, pero si uno quiere hacer algo personalizado debe de trabajar un poco más.
«La inteligencia artificial es una herramienta, igual que los programas de ediciones gráficas, porque el programa en sí mismo no puede crear. Antes se decía que una obra creada digitalmente no tenía valor porque no había pigmentos o intervención directa, pero ahora ya se sabe y se reconoce que las obras digitales tienen valor», expresó.
En su caso, realizó bocetos los cuales los subió al programa para que este le generara una imagen.
«Hice un boceto, subí la imagen al programa de inteligencia artificial y ahí me generó los resultados según lo que lo pedí, este lo modifica en el estilo más realista o impresionista. También puede ir más cargado con elementos, más barroco o un estilo más minimalista. Se debe de ir jugando con los parámetros del programa», dijo.
Otro proceso con el que se puede trabajar de la mano con la inteligencia artificial es la generación de imagen y luego trazarla a mano en un lienzo.




Controversia
Para España el tema de la inteligencia artificial y el arte es controversial porque muchas personas piensan que solo se le indica al programa qué hacer, pero insiste en que el artista debe pensar una idea y lo que desea transmitir con ella.
«Desde el momento en que el ser humano empieza a utilizar la herramienta e interviene, es decir que modifica o interviene una pieza para lograr un objetivo, tiene un valor porque se da un estilo único. Se transmite un mensaje que se convierte en obra de arte», sostuvo.
Recalcó que se debe tener presente lo que se significa ser un artista porque muchos piensan que solo son productores de imágenes, pero en realidad son más que eso.
«El artista no produce solo imágenes, sino que transmite emociones, sentimientos y plasma sus ideas, ideologías, creencias religiosas y acervo cultural. No le podemos considerar a los artistas un simple productor de imágenes», dijo.
Además, hizo un llamado a los artistas a no tener miedo a trabajar con algo nuevo porque «lo nuevo permite plantearse otras formas de expresión».











