La montuca es un producto típico, muy popular, en la gastronomía de San Francisco Gotera, en Morazán Sur. Allí cada tarde se puede disfrutar ese platillo elaborado con masa de elote tierno y carne.
Este peculiar producto es literalmente un tamal de elote, con la diferencia de que se le agrega un relleno de carne de cerdo o de pollo, cocinados previamente con diferentes especias que le dan un sabor inigualable. Este se incorpora a la masa en el momento de la elaboración del tamal, que es envuelto en las hojas de tusa.

«De preferencia hacemos la pechuga del pollo guisada con todos los ingredientes, pero si las hacemos de lomo o costilla de cerdo siempre es el mismo procedimiento, que primero preparamos la carne con diferentes especies. Tenemos muchos clientes a los que les gustan las de cerdo, pero también hay otros que prefieren las de pollo», dijo Gloribel Martínez, quien se dedica a vender el producto.
Ella trabaja de lunes a viernes junto con su esposo, José Elías Cabrera, en la preparación de las montucas en la colonia Morazán.
Ambos pertenecen a una familia en donde un aproximado de 10 miembros también se dedican a elaborar este producto típico, que luego comercializan en la entrada de San Francisco Gotera y a un costado de un supermercado frente al hospital de la localidad.

Pocos conocen los orígenes de las montucas, pero Elías Cabrera recuerda que fue una salvadoreña, que estuvo radicada en Honduras, la que comenzó a elaborarlas en San Francisco Gotera, hace más de cuatro décadas. Con el paso del tiempo, otras personas fueron aprendiendo a prepararlas, aunque no todos mantienen el sabor original.
«Lo que nos diferencia es el sabor, porque muchos clientes nos han dicho que no en todos los puestos tienen el mismo toque las montucas. Y lo que pasa es que la preparación de los ingredientes, como la masa y la carne, requiere dedicación y sobre todo destinar recursos para la compra de muchos ingredientes para darle un mejor sabor», comentó Cabrera.
El precio de cada montuca puede variar entre $0.50 y $0.75, dependiendo del tamaño del tamal y de los costos en que incurre cada persona en su elaboración.
La pareja no solo elabora las montucas, sino que también preparan el tradicional tamal de elote, algo en lo que Elías se considera un experto, ya que su madre le enseñó ese oficio hace 40 años.
Cada día son entre 400 y 500 tamales los que se cuecen a fuego de leña, durante casi dos horas, y que se salen a vender desde las 2:00 p. m.
Gloribel y su esposo también atienden encargos y pedidos especiales, ya sea de montucas o de tamales tradicionales, en los teléfonos 6136 – 9347 y 7516-3213.







