El restaurante La Espada le devolvió la vida al emblemático edificio Enmanuel, en el Centro Histórico de San Salvador, antes conocido como Casa Borghi Daglio, un inmueble de alto valor cultural construido entre 1900 y 1930.

Su fachada de estilo ecléctico presenta una armoniosa combinación de elementos de distintas épocas, y la composición vertical permite a salvadoreños y extranjeros poder disfrutar en familia y amigos.
El nuevo proyecto se ejecutó con una inversión de más de los $180,000 y está a cargo de salvadoreños radicados en España. La Espada también genera más de 25 nuevas oportunidades de empleo.

Fernando Osorio, propietario del restaurante La Espada, afirmó que decidió regresar al país motivado por la transformación positiva que existe actualmente, en la que destaca la seguridad y las nuevas oportunidades que ofrecen.
El empresario recuerda cómo la delincuencia lo obligó a salir del país, y por lo mismo considera que su proyecto gastronómico «va más allá del negocio», ya que para él es un acto de gratitud, un reencuentro con sus raíces y una muestra tangible de su compromiso con el desarrollo social y económico del país.

«Se nos dio la oportunidad y la aprovechamos. Hemos visto que ha mejorado todo, la economía, la seguridad, y que hay oportunidades para invertir; de eso nace la idea de poner este restaurante en el Centro Histórico de San Salvador. El apoyo ha sido excelente. Las autoridades han tenido las puertas abiertas en todo momento. Creo que es algo que antes no existía, por lo que ahora nos sentimos muy apoyados», afirmó el empresario de la diáspora.
Osorio cuenta con una exitosa carrera gastronómica en España, y ahora, con su nuevo restaurante, busca presentar una diversidad de platillos que sean del gusto de los clientes tanto nacionales como internacionales.
Por su parte, la directora de la Autoridad de Planificación del Centro Histórico de San Salvador (Aplan), Adriana Larín, indicó que está inversión reafirma el papel protagónico de la diáspora en la construcción del nuevo El Salvador, un país que ofrece estabilidad, crecimiento y un entorno propicio para volver a empezar.
Hasta mayo pasado, Aplan registró más de $25 millones en nuevas inversiones, sobre todo, en el rubro de alimentos, entre cadenas de restaurantes y cafeterías, además de hoteles.
Entre los últimos proyectos inaugurados se encuentra Maestro Taquero, con una inversión $87,000; Café del Centro, con $125,000; Yolé, con $100,000, y el Teatro de Lucas, con cerca de $200,000.







