La Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (Opamss) celebró la liberación de proyectos de construcción por $4,000 millones, desde junio de 2024 hasta la fecha.
Según datos de la institución, del total de la inversión liberada, un 51 % corresponde al sector habitacional, mientras que el 18 % está vinculado con el turismo, el 14 % con el sector logístico, el 5 % con el comercio y el 12.3 % con proyectos de uso mixto, un formato que gana protagonismo en la planificación urbana.
El director ejecutivo de la Opamss, Luis Rodríguez, artífice de este hito histórico, afirmó que el crecimiento acelerado del sector construcción consolida la visión del presidente Nayib Bukele y sobrepasa las expectativas de la entidad.
Rodríguez, quien desarrolla una sólida estrategia de acompañamiento a los actores clave del sector privado en la búsqueda de resultados planteados desde que asumió al frente de la Opamss, sostuvo que el objetivo es continuar trabajando para que este crecimiento sea sostenible en el tiempo.
«El presidente Bukele acertó enormemente al colocar a la inversión privada como eje del resurgir económico del país. Haber dado solución a la inseguridad y, por lo mismo, creado condiciones y confianza tanto a la población como al capital [inversores] no ha hecho más que elevar las inversiones —en este caso en construcción— a niveles nunca vistos», añadió.
Según Rodríguez, esta meta se había establecido al cierre de 2025, pero se alcanzó en un estimado de tres meses antes, para una nueva proyección de $5,000 millones al cierre del año en curso.
Mientras que, con este ritmo la Opamss calcula que estaría liberando $8,000 millones en proyectos al cierre de 2026.

CRECIMIENTO HISTÓRICO
Los récords del sector construcción son desafiantes. El rali mostrado por esta actividad económica en este año, que viene de un 17.3 % en el primer trimestre a escalar a 33.8 % al cierre del segundo trimestre de 2025, es una muestra del trabajo sostenido y del impacto directo de los resultados del Gobierno en materia de seguridad social y jurídica.
Gracias a este crecimiento exponencial, el sector de actividades inmobiliarias y la construcción aportan casi un 16 % al producto interno bruto (PIB) de El Salvador, estimó la Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco).
Además, el derrame económico también se traslada a la economía familiar, puesto que, según la Opamss, este ecosistema genera 167,000 empleos en el país.
Para contribuir al posicionamiento del sector, Luis Rodríguez se planteó, desde su nombramiento en junio de 2024, llevar a la Opamss a obtener la eficiencia y mejora de sus procesos hasta en un 70 % (trabajo que continúa en marcha), así como ser una institución independiente en sus finanzas.
También ha establecido 25 alianzas estratégicas con los sectores público y privado de El Salvador, con países aliados que permiten compensar debilidades y entregar un buen ritmo de trabajo.
«Ha habido un acuerdo entre la visión del presidente Bukele, el sector privado y el sector público. Este acuerdo está muy entrelazado con una decisión del país para levantar la inversión con la industria de la construcción como punta de lanza», dijo.

Por otro lado, indicó que un acuerdo de confianza entre los actores, el trabajo mutuo y una toma de «decisiones complejas» llevan al sector privado a apostar por históricos montos financieros en el país.
Como parte de la estrategia articulada, añadió que se homologó su trabajo con la Secretaría de Comercio e Inversión y se ha consolidado un ecosistema de trabajo con el Ministerio de Economía, la Dirección de Ordenamiento Territorial y Construcción (DOT), el Ministerio de Vivienda y otras instituciones estatales claves.
Además, destacó que el trabajo se articula directamente con Casalco, con quienes se han establecido canales permanentes de comunicación y se han trazado las estrategias necesarias para impactar en la economía nacional.
«Nuestra visión es de una alineación total con esos objetivos de crecimiento. Y eso ha implicado un acuerdo y el diseño de un plan con el sector privado a través de Casalco para ejecutarlo; si no hay una colaboración real, cercana y auténtica entre el sector público y el privado, no veo cómo construir un país más fuerte», comentó.
En ese sentido, señaló que se mantienen «reuniones uno a uno» con representantes de desarrolladoras, quienes presentan proyectos con particularidades únicas que deben atenderse.
«Todos estamos claros en que los procesos deben existir, que la mesa de discusión debe existir, que la mejora continua debe ser primordial; pero todo esto, sabemos que no significa que no podamos ser eficientes», destacó Rodríguez.







