Son las cuatro de la tarde, pero no de una tarde cualquiera, hoy los integrantes de la mítica banda La Pita Vieja están reunidos en la terraza de «Diario El Salvador». Entre risas y una gran camaradería, los seis integrantes traen entre manos la noticia de un reencuentro y un nuevo disco.
René Figueroa, Carlos Melgar, Eduardo Vega, Efraín López, Jorge Sandoval y Marcelo Avilés todos reunidos en un mismo espacio como a principios de los 2000, cuando hacían giras de medios para contar las buenas nuevas de la banda que llenaba bares de jueves a sábado en San Salvador.
El grupo no estuvo integrado por los seis al mismo tiempo, pero el destino sí los ubicó bajo el mismo nombre en algún punto de la historia, una que comenzó en 1992 con tres de ellos.
René (guitarra), Carlos (batería) y Eduardo (bajista) eran jóvenes con afinidad por la música, por el rock en inglés y en español, eso los mantuvo unidos tocando y preparando el terreno para lo que luego, muchos años después, entre 1997 y 1998, se conocería como La Pita Vieja.

¿De dónde les salió el nombre? Todos sueltan la carcajada y como si fue ayer, uno a uno comparte las piezas de esa anécdota.
«Le pusimos así en honor al cable amarillo que siempre andábamos cargando para los toques. Arreglábamos todo y siempre al final decíamos: “Ey, ¿llevamos la pita vieja?», recuerda Carlos mientras la banda no contiene las carcajadas.
Pero también el nombre se convirtió en un juego de palabras que surgen al variar una letra: «el nombre es la pita, pero con un signo de interrogación abierto en la i, para que la gente jugara y nos llamara la peta, la pita y… como quieran», dice René.
El primer bar en que la banda se estrenó ya bautizada fue en Bohemia, en San Luis, justo frente al actual centro comercial. En ese momento cantaban covers de música que estaba siendo un hit en el momento y que otras bandas no se atrevían a interpretar en el país.
Pero la ambición musical de estos jóvenes era grande y el apoyo del público que acudía cada vez más frecuente y en mayor cantidad a cada bar en el que se presentaban los motivó a escribir y tocar algo propio.
Con eso en mente, llegó el año 2000. Entonces, ingresó a la banda Jorge (tecladista). «La banda ya tenía fuerza y como músico siempre querés hacer algo propio», dice Carlos.
La escena musical salvadoreña estaba creciendo y como La Pita muchas otras bandas estaban abriéndose espacio en un país que históricamente ha sido terreno árido para apoyar.
La Pita que tenía una respuesta masiva a sus convocatorias cada finde, entonces, decidió emprender el camino de grabar su primer disco financiado con lo que dejaba cada toque.
En los ensayos, alternados entre sus carreras de universidad y trabajos, los entonces cinco integrantes escribieron y musicalizaron sus letras. La grabación se hizo en Salamanca Studio y dio como resultado el primer cd de La Pita Vieja bajo el nombre de «Con la tierra en los pies». El disco salió entre 2002 con ocho canciones de la autoría total de la banda, relata Efraín.
Aunque ese fue el momento culmen de ese quinteto, encontrar eco y apoyo en las radios no fue fácil. Sin embargo, sus seguidores fieles los recibieron con fuerza, de hecho, este ha sido siempre el medidor más preciso de la banda para identificar su éxito y seguir tocando puertas para que sus canciones sonaran en las emisoras locales. Eso sí, siempre contaron con el apoyo de varios medios escritos, señala René.
«Hay una anécdota que vivimos con Carlos. El director de una radio decidió recibirnos después de tanta insistencia. Entramos a una sala de juntas ejecutiva con una mesa enorme, se sentó frente a nosotros y nos dijo que hubiera gustado tener a U2 allí, “pero lamentablemente solo me alcanza para tenerlos a ustedes”, esas fueron sus palabras», cuenta René.
Pero pese a todo y después de esa reunión, la ahora extinta radio Astral decidió programar sus canciones. Al mismo tiempo, lo hizo Más Hit y radio Femenina, esta última sigue siendo de las pocas que le da espacio en su programación a la producción nacional.
Entre las canciones que más sonaron fueron «Promesa», «Tus Alas» y «Con la tierra en los pies», tal cual bautizaron el disco.
«Hoy me prometí nunca decir más mentiras. Son la ciudad y la oscuridad mis testigos. Dentro de mí oigo la voz mi conciencia, debo decir, aunque no estés, que lograré, que cumpliré lo que digo», dice la primera estrofa de «Promesa» y que empezaron a cantar a todo lo que da sus fans en cada encuentro que tuvieron, incluso, con conciertos en el interior del país.
Esta etapa transcurrió de 2002 a 2007 y la consideran su época de oro en la que continuaron tocando su disco, pero también innovando y siendo con atrevimiento los primeros en volver canciones rock a cumbia.
Justo en 2007 hay un cambio importante con la salida de Efra, el vocalista, quien decidió continuar proyectos como solista. En ese momento, llega Marcelo a cubrir varios conciertos que ya tenían programados. Él era parte de otro grupo, pero los astros musicales se alinearon y tanto la banda como Marcelo se acoplaron. La banda siguió tocando con la voz de Marcelo hasta 2010.
«El último concierto fue en Zip Pop, en El Tunco, cuando empezaba a desarrollarse esa playa. La capacidad del lugar era para 100 personas y allí habían 300. Por un momento no teníamos espacio ni para nosotros en el escenario», cuenta Marcelo.
Después de su último toque y once años después, y como algo bueno que les trajo la pandemia, los seis integrantes de La Pita se contactaron, como suele suceder una cosa llevó a la otra y sin querer el 29 de mayo revivieron «Promesa» en el Parcito Bar y Restaurante.
La banda, cual pita vieja, sigue siendo necesaria para su público y se mantiene en la memoria de muchos. Por eso, el próximo 24 de julio, siempre en el Parcito, oficialmente tendrán un reencuentro que, como su canción, es una promesa de buena música, nostalgia, recuerdos y carnavalito.
El famoso carnavalito que hacían en sus conciertos, en el último set para bailar cumbia rock, para bailar y cantar, al único estilo de La Pita Vieja.
«Ya nos habían pedido que volviéramos y aquí estamos. Pero además hemos promedito, todos en la banda, a grabar un nuevo disco», dice René. Los fans de La Pita Vieja quedan convidados a compartir y seguir a su banda en esta nueva etapa.
Reecuentro
La banda se reencontrará con sus éxitos y el auténtico carnavalito el próximo sábado 24 de julio, en el Parcito Bar Restaurante. Para más información pueden visitar las redes de la banda con el nombre La Pita Vieja.

















