Los anuncios del bloque europeo se conocieron en coincidencia con declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre un acuerdo «total y completo» con el Reino Unido.
La UE insistió, sin embargo, en que prefiere alcanzar un acuerdo negociado con Washington, para evitar una escalada de tensiones arancelarias de consecuencias imprevisibles a ambos lados del océano Atlántico.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, señaló este jueves en un comunicado que el bloque sigue «plenamente comprometido» a encontrar «resultados negociados con Estados Unidos».
«Creemos que hay buenos acuerdos en beneficio de los consumidores y las empresas en ambos lados del Atlántico», añadió, aunque advirtió que «seguimos preparándonos para todas las posibilidades».
Formalmente, la Comisión -el brazo ejecutivo de la UE- abrió un proceso de consulta pública sobre un listado de productos estadounidenses que podrán ser objeto de aranceles si las negociaciones no prosperan.
De acuerdo con una lista provisional publicada por la UE, esos bienes estarán «sujetos a contramedidas» del bloque si las conversaciones entre Bruselas y Washington no resultan en «un resultado mutuamente beneficioso».
El listado de productos ocupa 128 páginas e incluye bienes como aviones, automóviles, plásticos y productos químicos, además de otros como cabello humano o nueces.
Esa lista también incluye el bourbon, una bebida que había sido excluida de las posibles contramedidas de la UE por el riesgo de promover represalias estadounidenses al vino europeo.
Trump había advertido que si la UE imponía aranceles al bourbon aplicaría represalias de 200% a las bebidas alcohólicas del bloque, y la industria vinícola pedía a la UE moderación en sus acciones.
Opciones sobre la mesa –
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, dijo esta semana ante el Parlamento Europeo que el 70% de las exportaciones totales del bloque se enfrentan a sanciones de entre el 10% y el 25% por ciento.
De acuerdo con la Comisión Europea, los aranceles estadounidenses «aumentan los costos de los negocios, sofocan el crecimiento, alimentan la inflación y aumentan la incertidumbre económica».
La UE también anunció que permanecerá atenta para evitar que, ante la imposición de aranceles en Estados Unidos, numerosos productos sean ahora destinados al mercado europeo, porque ello podría generar desequilibrios de mercado.
El 10 de febrero, Trump anunció aranceles del 25% a las importaciones de acero y aluminio provenientes de la UE.
Posteriormente, el 2 de abril, el mandatario estadounidense anunció la adopción de los denominados «aranceles recíprocos» con sus asociados comerciales, que en el caso de la UE fueron definidas en 20%.
Apenas días más tarde, Trump anunció una «pausa» en la aplicación de los aranceles del 20% a la UE, pero mantuvo un nivel general del 10%.
De su lado, la UE igualmente decidió una «pausa» en sus aranceles al acero y al aluminio estadounidense, para permitir que las negociaciones prosperen.
En tanto, la UE ya sugiere que podrá utilizar como herramienta de represión a los gigantes tecnológicos estadounidenses que operan en el espacio europeo, como Apple, Google, Meta o Microsoft.
Un alto funcionario europeo que habló bajo condición de anonimato dijo este jueves que «todas las opciones están sobre la mesa».







