La vacunación durante el embarazo permite transmitir anticuerpos al niño por medio de la placenta, lo que ayuda a protegerlo en sus primeras semanas de vida, explicó el pediatra Luis Guillermo Castaneda.
De acuerdo con el especialista, la vacunación en el embarazo protege al niño antes de que reciba sus primeras vacunas, ya que se debe esperar aproximadamente dos meses para vacunar a los niños para que su cuerpo empiece a crear defensas. «La idea es inducir los anticuerpos a la mujer para que los reciba el niño por medio de la placenta. Las defensas que le transfirió la madre lo protegen de algunas enfermedades que lo pueden poner en riesgo o pueden ser fatales. El principio básico de la vacunación materna es la protección de los niños antes de que inicie su propia vacunación. Esto se complementa con la lactancia materna, en la que se sigue dando anticuerpos», explicó el especialista.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha aprobado la aplicación de las vacunas del tétano, la difteria, la tosferina, la influenza y la COVID-19 durante el embarazo. Estas dosis las aplica el sistema de salud salvadoreño.
De acuerdo con Castaneda, estas vacunas están permitidas porque usan porciones de virus o bacterias muertas que protegen contra un grupo de enfermedades. Hay otro grupo de vacunas que no se aplican en el embarazo y son las que utilizan virus vivos como el sarampión, las paperas, la rubéola y la varicela porque al introducirse en el organismo provocan efectos en el feto.
Asimismo, Castaneda detalló que las vacunas no se aplican en el primer trimestre del embarazo porque es el período de embriogénesis en el que se está formando el bebé y podrían provocar efectos dañinos; por lo tanto, se aplican entre el segundo y el tercer trimestre de la gestación, ya que existe más probabilidad de que una cantidad cuantiosa de defensas llegue a la placenta y se mantenga hasta el parto para asegurar que el niño nazca con anticuerpos.
De acuerdo con los datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), cerca del 40 % de las defunciones infantiles en el mundo suceden en el período neonatal. Muchas de estas muertes se deben a infecciones prevenibles mediante la aplicación de vacunas a las madres.
«La vacunación disminuye la mortalidad neonatal y materna porque la vacunación protege a los dos individuos. Por ejemplo, la influenza y la COVID-19 durante el embarazo son enfermedades más riesgosas que en una condición normal. Los niños también son beneficiados al no tener secuelas de estas enfermedades», explicó el médico pediatra.
Según el especialista, en El Salvador ha incrementado la cobertura de vacunación materna y mantiene muy buenos niveles de aceptación. Esto está relacionado con el incremento de la cobertura de la atención prenatal como parte de la ley Nacer con Cariño que impulsa el despacho de la primera dama Gabriela de Bukele.
«La ley Nacer con Cariño aborda la educación prenatal y el parto. Ha fortalecido bastante el sistema de salud en el sentido de que ha incorporado nuevas herramientas que puede usar el personal de salud», destacó Castaneda.
Por lo tanto, el médico reiteró que la vacunación en el embarazo es segura y se practica desde hace muchos años. «Está comprobada científicamente. Es gratuita y representa un doble beneficio para la madre y el hijo. Además, la vacunación materna se debe aplicar en cada embarazo», indicó el doctor.







