Tinoco, comprometida con la transformación de El Salvador y con experiencia en administración pública, en trabajo con instituciones gubernamentales, sociedad civil y universidades, considera que el país se dirige al rumbo correcto para garantizar el bienestar de todas las mujeres.
¿Cuál es el rol de las mujeres en la construcción de la sociedad?
Si algo se me enseñó en mi familia es que las mujeres somos el pilar fundamental en la construcción de una sociedad justa, equitativa y sostenible. No solo desempeñamos un papel clave en nuestro metro cuadrado, sino que también somos agentes de cambio en todos los ámbitos de la vida: político, económico y cultural, por mencionar algunos espacios donde somos transformadoras de la sociedad.
Somos muchas educadoras, emprendedoras, líderes y defensoras de los valores que nos permiten avanzar como nación, y ese compromiso es extensivo a los nuestros. El rol de una mujer es no dejar a nadie atrás.
¿Existen más oportunidades en el ámbito diplomático?
¡Definitivamente! La diplomacia es un espacio que ha evolucionado, permitiendo una mayor participación de las mujeres, y en El Salvador lo estamos demostrando. Nuestro Gobierno ha abierto puertas a mujeres que, con preparación y determinación, están representando con orgullo a nuestro país en el mundo.
Considero probado que más allá de las oportunidades, lo más importante es que las mujeres nos apoyemos y que creamos en nosotras mismas y asumamos con valentía los desafíos que nos plantea un mundo globalizado y competitivo. ¡Juntas!
¿Cuál es el impacto de la voz de la mujer en la sociedad y en la resolución de conflictos?
No me cabe duda de que la voz de la mujer es sinónimo de sensibilidad, compasión, empatía, equilibrio y firmeza. Si reflexionamos nos daremos cuenta de que cuando una mujer se involucra en la toma de decisiones, los enfoques son más inclusivos y humanos.
En la resolución de conflictos, las mujeres hemos demostrado ser mediadoras naturales, capaces de construir puentes de diálogo y encontrar soluciones que beneficien a todos. En El Salvador, la transformación que estamos viviendo también ha sido impulsada por la participación de mujeres que, con convicción y compromiso, están construyendo una sociedad más segura y próspera.
¿Cuáles son las políticas impulsadas por el Gobierno de El Salvador que han fortalecido los derechos de las mujeres?
Como cada salvadoreña y salvadoreño puede atestiguar, bajo el liderazgo del presidente Nayib Bukele, El Salvador ha dado pasos firmes en la protección y el empoderamiento de las mujeres. La reducción histórica de la violencia ha sido uno de los mayores logros, permitiendo que miles de mujeres puedan vivir con seguridad y dignidad.
Ahora las madres tienen la certeza de que sus hijas e hijos caminan por un país seguro. Además, se han implementado programas para fomentar la independencia económica, el acceso a la educación y la inclusión de las mujeres en la política y la diplomacia.
Estas acciones no solo garantizan derechos, sino que también generan oportunidades reales para el desarrollo pleno de las mujeres salvadoreñas.
¿Todavía falta superar retos en la sociedad para el desarrollo pleno de las mujeres?
Sí, aún hay desafíos por superar, pero estamos en el camino correcto. Como madres sabemos que el esfuerzo de cada día es la suma de grandes logros.
Es necesario seguir rompiendo estereotipos, garantizando que todas las mujeres tengan acceso a educación, trabajo digno y a una vida libre de violencia. El reto más grande es consolidar los cambios que estamos viviendo y asegurarnos de que las futuras generaciones encuentren una sociedad donde la igualdad no sea solo un ideal, sino una realidad.
Las mujeres han logrado convertirse en presidentas de muchos países.
¿Cómo esto marcó un precedente?
El liderazgo femenino en las más altas esferas del poder es un testimonio de que cada día hay nuevas generaciones más que preparadas para dirigir y tomar decisiones estratégicas y enfrentar los desafíos globales.
Cada mujer que ha llegado a una presidencia ha roto barreras, ha demostrado que el liderazgo no tiene género y ha inspirado a futuras generaciones a creer que todo es posible con preparación, trabajo y determinación.
¿Cuál sería el mensaje para las nuevas generaciones?
Mi mensaje es claro: encuentren su lugar, hagan lo que les apasiona y crean en ustedes mismas, prepárense, sueñen en grande y nunca duden de su capacidad para transformar su entorno. Las mujeres somos protagonistas del cambio, y cada una tiene un papel fundamental en la construcción de un mejor país. No hay límites cuando se tiene determinación, valores y amor por lo que se hace.
¿Cómo las nuevas generaciones pueden abrir nuevas oportunidades?
Los cambios que estamos viviendo en El Salvador han abierto caminos que antes parecían imposibles.
La juventud tiene el deber de aprovechar estas oportunidades con responsabilidad y visión de futuro. La clave está en la preparación constante y en el compromiso con los principios que nos hacen una sociedad fuerte.







