En el marco de las celebraciones navideñas, el Shriners El Salvador desarrolló una jornada de solidaridad y acompañamiento en el Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom, orientada a compartir alegría, esperanza y cercanía con los niños que reciben atención médica en este centro hospitalario.
Durante la actividad, se convivió con los niños y sus familias, entregando juguetes, manzanas y mensajes de aliento, en un ambiente cargado de espíritu navideño. Más allá de los obsequios, la jornada reafirmó que la empatía, la presencia humana y el compromiso social son también parte esencial del proceso de sanación.
Esta actividad se enmarca directamente en el convenio de cooperación interinstitucional recientemente firmado con el Club Rotario San Salvador Noroeste, acuerdo que tiene como finalidad unir esfuerzos, capacidades y voluntades para desarrollar acciones conjuntas en beneficio de la niñez salvadoreña, particularmente en el ámbito de la salud y la atención hospitalaria.
La celebración navideña constituye una de las primeras acciones concretas derivadas de dicho convenio, evidenciando que la alianza trasciende el plano formal y se traduce en iniciativas reales de impacto social, centradas en la dignidad, el bienestar y la esperanza de los niños y sus familias.
Otaegui: solidaridad es responsabilidad permanente
El presidente de Club Shriners, Juan Carlos Otaegui, afirma que «la solidaridad no es un gesto ocasional, es una responsabilidad permanente. Este convenio cobra sentido cuando se convierte en presencia, en acompañamiento y en esperanza concreta para quienes más lo necesitan. Hoy reafirmamos que cuando las instituciones se unen con propósito, los resultados llegan a las personas».
Los organizadores subrayaron que este esfuerzo conjunto refleja una visión de trabajo articulado y sostenido, basada en el servicio, la cooperación interinstitucional y la convicción de que el bienestar colectivo se construye con acciones tangibles, especialmente en fechas que invitan a la reflexión y al encuentro humano.







