Noche de lluvia y carcajadas, ese fue el ambiente al interior del Hotel Real Intercontinental, donde las recordadas y queridas actrices colombianas Lorna Cepeda y Natalia Ramírez, cautivaron a los salvadoreños con la puesta en escena de la obra «Muertas de la risa».
Pese al tétrico sitio donde las protagonistas se citan (sin saberlo) para reconocer el cuerpo de su ser amado, las risas estuvieron garantizadas a medida la trama se iba desarrollando, ya que ambas iban exponiendo como era la vida de cada una junto al hombre que compartieron al mismo tiempo.

Expusieron con humor secretos, verdades y otras situaciones sin perder el sentido del humor. Lorna Cepeda demostró en la apuesta que lo cómico le viene muy bien, al desenvolverse sin problemas y soltaron alguna una frase de las que hizo popular en Betty la fea, situación que hizo arrancar aplausos del público.
Mientras Natalia Ramírez, como gran complemento de Cepeda, mostró también con su manera la versatilidad sobre el escenario con pisca cómica.

Finalmente, ambas mujeres tras repasar la tragedia vivida en el inusual triángulo amoroso, llevan a un acuerdo dentro de la comedia que explora los altibajos de las relaciones humanas, el amor y las emociones profundas.
A Lorna Cepeda y Natalia Ramírez las acompañó en el escenario el actor salvadoreño Miguel Amador, quien interpretó el papel del esposo o novio difunto de las desesperadas mujeres.
Así cerró una velada de humor con talento colombiano que dejó al público satisfecho y a la espera de la foto final para el recuerdo.







