El éxito de la administración del presidente Nayib Bukele para erradicar a las pandillas en El Salvador es reconocido a nivel mundial. Muestra de ello es que Estados Unidos estaría proponiendo un acuerdo para recibir ayuda de su aliado salvadoreño con su «problema de pandillas más actual», informó el enviado especial estadounidense para América Latina, Mauricio Claver-Carone.
El portavoz se refirió así a la banda transnacional venezolana Tren de Aragua, la cual ha extendido su accionar a más países de América.
El presidente Donald Trump ya ha firmado una orden ejecutiva para declararla como una organización terrorista y el pasado jueves, en su plática por teléfono con su par salvadoreño, Nayib Bukele, dialogó sobre un trabajo en conjunto para atajar su accionar.
«En la primera administración [de Trump] teníamos un acuerdo de cooperación de asilo [con El Salvador]. Queremos revivirlo e incluir, ya que ha tenido gran éxito el presidente Bukele con los miembros de pandillas, también a los miembros de las pandillas del Tren de Aragua. Creo que van a querer regresar a Venezuela antes de tener que lidiar con las cárceles de la mara en El Salvador», acotó Claver-Carone ayer en una llamada con más de cien periodistas.
La Casa Blanca ha exigido al gobernante venezolano, Nicolás Maduro, que acepte las deportaciones de estos criminales.
«Lo que también ha aparecido mucho en las noticias [sobre Bukele] es su extraordinario manejo del problema de las pandillas MS-13, cómo lo ha manejado en El Salvador y, francamente, cómo eso también puede ser una alternativa para ayudar y apoyar a los Estados Unidos»., dijo Claver-Carone en una sesión informativa sobre la gira del secretario de Estado Marco Rubio a América Latina.
El Salvador se ha convertido en un referente internacional en seguridad con la apertura del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), cuyas instalaciones fueron visitadas por un grupo de legisladores estadounidenses el año pasado.
Las cárceles salvadoreñas, una vez escenario de excesos y de descontrol, ahora son una medida ejemplar para diferentes naciones que buscan, como lo ha logrado El Salvador, enfrentarse al flagelo de las pandillas y de la inseguridad. Este será un tema de importancia en la próxima visita del secretario Rubio a El Salvador, dijo el Departamento de Estado.







