La humanidad está perdiendo el rumbo. Cada vez más cae en situaciones tan desviadas y caóticas, a tal punto de que está perdiendo su identidad. Y es en esa búsqueda de identidad que cae en conductas tan perversas y desacertadas, como en la que andan los jóvenes de hoy, promoviendo el movimiento de los therians, palabra de origen griego que se refiere a animal o bestia, con el afán de buscar identidad emulando la conducta de un animal en específico, actuando como tal; y, lo más crítico, creyendo que no son humanos sino animales.
Esto tergiversa el orden de Dios, que estableció sus leyes y el ordenamiento de la creación. La Biblia, en Génesis 1:26, menciona que Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza; eso significa el orden y propósito con el que Dios creó al hombre, y también menciona que lo hizo señorear sobre todo animal o bestia del campo. En ningún momento menciona que debe actuar como animal, eso es una vergüenza y una aberración en la que está cayendo la raza humana, especialmente las nuevas generaciones que se alejan de Dios y de sus principios cada vez más, y son presa fácil de cualquier conducta social o moda, aunque esta sea aberrante.
De tal manera que a lo bueno y a la corrección lo llaman malo, y a lo malo y al libertinaje lo llaman bueno; lo importante es cómo se siente, si se siente bien y es feliz haciendo lo malo, así hay que aceptarlo socialmente. Así de distorsionada y tergiversada se encuentra la sociedad de hoy.
Se ha enseñado que la moda y la moral van de la mano, lo que fue inmoral en un tiempo cuando ya es una moda se vuelve moral. Lo peligroso es que este tipo de aberraciones de la mente humana se vuelven tendencias y rápidamente son aceptadas y asimiladas por muchos países, como resultado promocional que hacen de ellas las redes sociales, que se encargan de convertir este tipo de conductas en algo normal o en una moda social que debe ser aceptada sin restricciones.
Procuran parecerse a animales y actúan como animales. La Biblia define este tipo de conductas en Romanos 1:23: y «cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles». Menciona que profesando ser sabios se hicieron necios, y cambiaron la gloria de Dios, y dieron culto a las creaturas, denigrando sus propios cuerpos, por eso Dios los entregó a conductas vergonzosas. Son desviaciones mentales y los gobiernos tienen que legislar al respecto, antes de que los jóvenes destruyan su verdadera identidad como ciudadano normal y productivo.
Se debe cuidar a los adolescentes, porque esta etapa es clave en la construcción de su identidad, donde la necesidad de pertenencia se vuelve importante; es una señal de alerta. Los jóvenes, con este fenómeno therians, aseguran sentirse identificados como un animal, y esto es muy peligroso para la salud mental de los adolescentes.
Algunos especialistas comparan este fenómeno con subculturas pasadas, como ocurrió con los emo en la década de 2000. Los therians, posiblemente, son una expresión generacional que con el tiempo pierda fuerza.





