Al ritmo de una serenata y rodeada de familiares que representan a cuatro generaciones, María Argueta celebró, junto con su descendencia, su cumpleaños 105 en la colonia Monseñor Romero, de Jocoaitique, en Morazán.
La emoción de la cumpleañera era evidente, pues comentó que le gustan las fiestas y, sobre todo, aquellas en las que se congregan todos sus familiares, y agregó que también disfruta mucho de los presentes que le hacen llegar sus parientes y amistades que la acompañan para la fecha de su natalicio.
La señora Argueta nació el 25 de abril de 1919, y solo sonreía cuando el día de la celebración de cumple se le preguntaba sobre sus recuerdos de juventud, pues con el rostro pareciera querer decir que prefiere no hablar de aquellos años.
«Yo batallé bastante porque me casé a los 20 años y luego murió mi marido; dos niños tenía cuando él murió y quedé sola, pero como yo les decía, si tengo mis manos buenas para trabajar, no estoy para que me esté manteniendo otro», comentó la cumpleañera.
La mujer tiene 10 hijos que han procreado 52 nietos, y estos han aumentado la descendencia a 60 bisnietos y 26 tataranietos, quienes se alegran de ver a su madre, abuela, bisabuela y tatarabuela con vida y muy lúcida en los recuerdos de juventud.

María Argueta se expresa orgullosa al comentar que desde niña trabajó a la par de sus padres, lo cual también después le sirvió para sacar adelante a sus hijos, y no oculta que hizo trabajos de agricultura, también elaboró insumos de barro, hizo tamales y, en fin, una serie de oficios con el único propósito de velar por la primera generación.
«Hay algo que a mí nunca se me olvida, cuando yo le decía a ella que yo ya no quería hacer alguna cosa, y me decía: “Si ya está cansada de hacer una cosa, haga otra, porque el cambio de trabajo es un descanso», comentó Esperanza Argueta, hija de la centenaria mujer.
«A mí, que soy bisnieta, ella me ha criado como a una hija, inculcándome valores, [enseñándome] a trabajar y a desarrollar los quehaceres de la casa sin importar la edad», manifestó Helen Franco, bisnieta de Argueta.
A pesar de su edad, María todavía camina por su propia cuenta, goza de buena visión para conocer a quienes se le acercan, también escucha y, en general, goza de buena salud, lo que le permite compartir plenamente con toda su descendencia.







