Unas 250,000 personas siguieron el funeral del papa Francisco en la Plaza de San Pedro y sus alrededores, anunció el Vaticano, que elevó la cifra avanzada por las autoridades italianas.
«En este momento, las autoridades competentes nos informan de que unas 200,000 personas asisten al funeral» del primer pontífice latinoamericano, precisó en un breve mensaje. La cifra aumentó más tarde, según la AFP.
Un «viva, viva» irrumpió entre el aplauso continuado que acompañó el sábado a Francisco en su último baño de masas, desde la basílica de San Pedro a la de Santa María la Mayor, su lugar de sepultura.
A bordo del papamóvil, su féretro recorrió cuatro kilómetros de la Ciudad Eterna, en los que pasó por el icónico Coliseo y los Foros Imperiales.
«Grazie, Francesco», rezaba una pancarta blanca con letras rojas gigantes que colgaba de un edificio situado frente a la basílica donde fue enterrado el primer pontífice latinoamericano.
El aplauso dio paso al silencio cuando el féretro fue descendido y desapareció entre las puertas de la imponente iglesia del siglo V situada en pleno corazón de Roma.

La misa funeral de Francisco se ofició en la Plaza de San Pedro. Andrea Ugalde estuvo entre los miles de visitantes. No durmió, llegó a la 1 de la mañana a uno de los accesos y corrió tan rápido como pudo para ubicarse «en primera fila».
«Fue una experiencia increíble, hermosa y humilde», señaló la mujer de 39 años al terminar la ceremonia.
«Valió la pena no haber dormido», añadió Ugalde, que compró un boleto de Los Ángeles a Roma tan pronto como supo que el papa murió.
Miles de personas llenaron rápido la avenida, la plaza y los alrededores.
Muchos de los asistentes eran jóvenes peregrinos con banderas y estandartes sobre los hombros, mientras sacerdotes vestidos de gala se arremolinaban bajo las majestuosas columnatas de la famosa plaza de Bernini.







