La adopción de soluciones de pago digitales continúa creciendo con fuerza en Centroamérica y Mastercard afirma estar liderando esa evolución tecnológica. Francisco Milián, country manager de Mastercard para Guatemala, Honduras y El Salvador, explicó que la compañía ha pasado de operar exclusivamente como una red de pagos a transformarse en un habilitador tecnológico que impulsa el desarrollo de ecosistemas financieros más modernos.
«Nosotros colaboramos con bancos, cooperativas, fintech e incluso gobiernos para poner a su disposición nuestra red y que sobre ella se construyan las transformaciones digitales», destacó Milián durante una entrevista con «Diario El Salvador».
Recientemente, Mastercard anunció una alianza global con PayPal para automatizar procesos de pago mediante inteligencia artificial, un paso que, según el directivo, demuestra el alcance de su estrategia. En El Salvador, la empresa también trabaja con el Banco Central de Reserva (BCR) para impulsar soluciones escalables que amplíen la digitalización financiera.
Uno de los pilares en esa apuesta es la integración responsable de tecnologías como blockchain y activos digitales. «Nuestra misión es que personas, negocios y gobiernos comprendan tecnologías como los activos digitales y blockchain para impulsar un sistema financiero más eficiente y accesible», aseguró Milián.

Mastercard ha desarrollado infraestructura para facilitar la conexión entre el sistema financiero tradicional y el ecosistema cripto, particularmente desde la expansión del uso de stablecoins.
En este contexto, destaca la implementación del programa CryptoCard, que permite que empresas fintech emitan tarjetas Mastercard alimentadas con dinero electrónico proveniente de conversiones desde criptoactivos. En Centroamérica ya operan varias iniciativas con este programa.
Entre ellas sobresale Ditobanx en El Salvador, que brinda la opción de adquirir bitcóin, convertirlo a moneda estable y cargar esos fondos a una tarjeta de débito Mastercard para realizar compras en cualquier comercio que acepte la marca. «Garantizamos interoperabilidad y confianza. El usuario quiere poder acceder a su dinero de forma sencilla y segura, y eso es lo que ofrecemos con nuestra red global», afirmó.
Milián aseguró que las criptomonedas y la tokenización de activos han dejado atrás la etapa puramente especulativa y ahora se orientan a casos de uso reales, como pagos transfronterizos, financiamiento y representación digital de bonos, créditos, facturas o incluso créditos de carbono. «Estas innovaciones permiten que los pagos sean más rápidos y accesibles, y abren la puerta a nuevas oportunidades de inclusión y eficiencia», añadió.
La inclusión financiera es un objetivo central para Mastercard. Según el ejecutivo, las fintech en El Salvador crecieron más de 90 % en los últimos dos años y ya suman 27 empresas, muchas enfocadas en atender a población no bancarizada. En respuesta, la marca lanzó recientemente en la región productos de bajo costo como las tarjetas débito esencial y prepago esencial, pensadas para facilitar el acceso a servicios financieros desde niveles económicos más bajos.
La compañía también mantiene estrictos estándares de ciberseguridad y cumplimiento normativo para cualquier negocio que opere dentro de su red. «La marca Mastercard representa confianza, y por eso protegemos rigurosamente quién se conecta a nuestra red», señaló Milián. Las fintech deben cumplir tanto con regulaciones nacionales como internacionales y con exigencias técnicas que garanticen seguridad en todos los procesos.
De cara al futuro, Milián visualiza una Centroamérica con menos uso de efectivo, mayor adopción de activos digitales y pagos instantáneos que trasciendan fronteras. «El concepto de dinero seguirá cambiando. Nuestro rol será asegurar reglas claras, seguridad, confianza y escalabilidad en todo el ecosistema financiero», concluyó.







