Amenazas, asaltos, golpizas e incluso la muerte eran parte de los riesgos que hace tres años debían asumir todas aquellas personas que trabajaban como repartidores o «deliverys» de alimentos y otros productos para aplicaciones como «Pedidos Ya» y «Uber Eats» y las propias de diversos negocios o restaurantes, una situación que perjudicaba también a los salvadoreños que residían en colonias y comunidades asediadas por pandillas.
A pocos días por cumplirse dos años de la puesta en marcha del régimen de excepción la situación para los «deliverys» ha mejorado notoriamente, Diario El Salvador se dio la tarea de visitar colonias de Soyapango, Ilopango y Apopa donde antes los repartidores en moto tenían que pedir permiso a los pandilleros para ingresar o en algunos de los casos preferían no arriesgarse a llegar para no ser atacados.
«Hoy si se vive más seguridad porque antes no íbamos a La Campanera, hoy si entramos hasta el fondo de La Campanera. Antes de todas las medidas de seguridad era bastante difícil, porque uno iba a colonias que a veces era bien difícil la situación que solo podía entregar en puntos específicos, no se podía entrar hasta el fondo de la colonia, o solo podía entregar en la entrada y las personas ya sabían de eso también», indicó Juan Artiga, repartidor de «Pedidos Ya», quien hace punto en Plaza Mundo Soyapango.

El repartidor destacó que algunas de las colonias de difícil acceso antes de la implementación del régimen eran: Vista al Lago y la Santa Lucía, en Ilopango; la 22 de Abril, Las Margaritas, La Campanera, en Soyapango, por mencionar algunas.
«Había compañeros que iban, pero con gran miedo. Lo más complicado en estos sectores era en el lapso de las 10:00 de la mañana y en horas de la noche, al mediodía casi no», señaló Artiga.
La opinión del repartidor es compartida por Amanda Moreno, un vecino que recibió uno de los pedidos entregados por Artiga, en la colonia Santa Lucía, de Ilopango.

«Las medidas de seguridad implementadas por el Gobierno nos han beneficiado porque antes uno vivía con bastante miedo, entonces también para los pedidos, uno no podía pedir nada por las aplicaciones, a veces no venían, a veces usted pedía a la Pizza Hut o algo así, y había que irlo a traer a la esquina del pasaje, todo eso ha mejorado bastante, se percibe la seguridad», reflexionó Moreno.
Añadió que antes, empresas como Hugo y la Pizza Hut no entraban a dejar pedidos a la colonia, «a veces al final del pasaje los estaban esperando [los pandilleros], o les quitaban el dinero o la mercadería, entonces no venían», detalló Moreno.
Por su parte, Maribel de Jesús Quinteros, de 68 años, quien recibió un pedido de la Pizza Hut, en la colonia Monte Blanco, de Soyapango, manifestó sentirse contenta porque desde hace dos años los repartidores de comida rápida les llevan los productos hasta la puerta de su vivienda.
«Estoy contenta de que los repartidores puedan ingresar de nuevo a la colonia, estábamos reprimidos, le damos gracias a la compañía que además de darle trabajo a esta gente que lo necesita, pues ahora tenemos el servicio hasta la puerta de la casa», comentó la residente de Monte Blanco, en Soyapango.
Quinteros además agradeció a las autoridades y al presidente de la república, Nayib Bukele, por toda la labor ejecutada en materia de seguridad.
«La situación ahora está muy bien, gracias al presidente que como decimos nosotros: «el presidente que se ha puesto las pilas», al presidente le damos las gracias y a las empresas que ahora están dando el servicio de delivery, quienes antes no podían ingresar», dijo Quinteros.

HORARIOS Y CUBERTURA AMPLIA
Juan Artiga, repartidor de «Pedidos Ya», de Plaza Mundo Soyapango, comentó que varios compañeros fueron asaltados en Montes 4, en dicho municipio, un lugar donde era frecuente los robos de dinero, o incluso las motocicletas, también explicó que, para entrar a la Santa Lucía, en Ilopango, era complicado porque desde el mercado estaban los pandilleros esperándolos, esta situación de inseguridad llevó a los repartidores a tomar medidas respecto a los horarios.
«En ese tiempo se trabajaba desde las 9:00 de la mañana y se terminaba temprano tipo 8:00 de la noche, no como ahora que se puede comenzar desde las 6:00 de la mañana, como hoy ya es más seguro, y se puede terminar hasta las 10:00 de la noche o incluso 11:00 de la noche», detalló Artiga.
El repartidor aseguró que con las medidas de seguridad el rango de cobertura para realizar entregas también se ha ampliado.
«Ahora vamos a cualquier colonia prácticamente, porque nosotros cubrimos desde Plaza Mundo Soyapango hasta San Martín, porque no hemos tenido ningún tipo de problema, aquí en Soyapango igual, ya se siente más esa seguridad», apuntó Artiga.
Agregó «en todas estas colonias en las que antes no se podía ingresar, ahora entramos y dejamos el pedido hasta la puerta de la casa».
David Samuel Campos, de 21 años, quien trabaja de delivery en la zona de Apopa y parte de Cuscatancingo también afirmó que el régimen de excepción les permite desarrollar su trabajo con tranquilidad y en cualquier lugar.

«Las medidas de seguridad nos han ayudado bastante porque, tengo compañeros que dicen que antes entrar a una colonia, cabal en la entrada los paraban los pandilleros, a veces hasta les pedían cosas, y ahora uno anda más tranquilo», afirmó Campos, tras entregar un pedido en la colonia Ciudad Futura Fase 2, en Apopa.
El repartidor hace punto, de lunes a domingo, en la Periplaza o Plaza Mundo, de Apopa y brinda cobertura en los municipios de Cuscatancingo, Apopa, Nejapa y Tonacatepeque.
«Hacemos entrega en todo el sector de Apopa: Ciudad Futura, Los Ángeles, Valle Dulce, Valle del Sol, Valle Verde, Popotlán, Los Naranjos; vamos hasta Nejapa; la colonia San Jorge, Paseo del Prado, la San Gabriel, Redondel Integración, al Distrito Italia, la Santa Teresa», explicó Campos.

Desde la entrada en vigor del régimen de excepción, las autoridades han logrado la captura de más de 76,000 pandilleros y sus colaboradores, quienes tenían atemorizados a la población en varias colonias y comunidades en todo el país.
Las medidas han beneficiado a muchos sectores del país entre ellos los deliverys, quienes ahora pueden ingresar a todas las colonias sin temor a ser asaltados o incluso asesinados.







