La enorme tormenta invernal Fern, con temperaturas polares, azotaba este lunes por tercer día consecutivo a buena parte de Estados Unidos, donde ha dejado 30 fallecidos, un millón de hogares sin energía eléctrica y miles de aviones en tierra.
En la región de los Grandes Lagos, en el norte de Estados Unidos, los residentes despertaron con temperaturas extremas, inferiores a -20 °C.

Se espera que estas gélidas temperaturas desciendan aún más en los próximos días con la llegada de una masa de aire ártico, especialmente en las Grandes Llanuras del norte y otras regiones centrales, donde la sensación térmica podría alcanzar los -45 °C. Tales temperaturas pueden provocar el congelamiento en pocos minutos.
En todo el país, las fuertes nevadas —de más de 30 centímetros en unos 20 estados— provocaron cortes de electricidad generalizados. Según el sitio web PowerOutage.com, casi 800,000 clientes seguían sin electricidad la mañana del lunes, principalmente en el sur de Estados Unidos.
En Tennessee, donde el hielo derribó líneas eléctricas, unos 250,000 clientes seguían sin suministro. Los cortes afectaban también a más de 150,000 clientes en Misisipi y a más de 100,000 en Luisiana.

«Los cortes de electricidad podrían durar varios días más, ya que las autoridades luchan por recuperarse (de la tormenta). La mayoría de estas zonas no cuentan con los medios ni los recursos para limpiar los escombros después de este tipo de fenómenos, puesto que no están acostumbrados a ellos», explicó a la AFP la meteoróloga Allison Santorelli.
Considerada por algunos expertos como uno de los peores fenómenos meteorológicos invernales de las últimas décadas en EE. UU., Fern viene acompañada de acumulaciones de hielo con consecuencias potencialmente catastróficas, dijo el Servicio Meteorológico Nacional (NWS).

Estas condiciones extremas han causado la muerte de 30 personas, según un recuento elaborado a partir de reportes oficiales y de medios locales.
La tormenta invernal está relacionada con una deformación del vórtice polar, una masa de aire que usualmente circula por arriba del polo norte, pero que se desplazó hacia el sur.








