«Aunque al Mundial no vamos a México le ganamos», «Juegan con pelota cuadrada». Esas son solo frases que se han dado antes para calentar los ánimos de cara a juegos entre El Salvador y México. Esas palabras tuvieron su efecto en los hinchas y quedaron para la posteridad sin dejar de ser solo una combinación verbal.
Ahora, México vuelve a aparecer en el radar de la selección de El Salvador, en medio de una eliminatoria mundialista. Este miércoles, los dos planteles se volverán a ver en la cancha del estadio Cuscatlán, por la sexta fecha del octogonal final de la Concacaf.
La última vez que los aztecas estuvieron en la cancha del Monumental fue en septiembre de 2016. En esa ocasión, los aztecas se impusieron por 1-3 ante los cuscatlecos, que marcaron con un penalti cobrado a lo Panenka por Alexánder Larín ante Guillermo Ochoa.
Solo cuatro años antes, en 2012, la Azul había caído por 1-2 ante los aztecas, bajo la dirección técnica del uruguayo, Ruben Israel. En esa ocasión, el tanto de El Salvador llevó la firma de Alfredo Pacheco [QEPD].
Pero si de juegos memorables antes los aztecas se trata se deben poner tres en carpeta. El primero fue en la eliminatoria de Concacaf, en Tegucigalpa, en 1981. La pizarra terminó por 1-0 a favor de los cuscatlecos. En esa ocasió, Éver «Gacela» Hernández le dio el triunfo al equipo nacional y abrió el camino al Mundial de España 1982, el último al que ha asistido el equipo cuscatleco hasta la fecha.
Hubo que esperar doce años para ver otra victoria ante los aztecas. Fue el 4 de abril de 1993, en el estadio Cuscatlán, en la eliminatoria a Estados Unidos 1994. Cerca del mediodía de ese domingo, la Azul le cerró la boca a Hugo Sánchez, exjugador del Real Madrid, con victoria de 2-1, con goles de Carlos «Papo» Castro Borja y William Renderos Iraheta, actual integrante del comando técnico del equipo absoluto.
Castro Borja abrió la cuenta con el cobro soberbio de un tiro de doce pasos ante el portero sensación de la Concacaf en ese momento, Jorge Campos Navarrete.
Antes de patear, Castro Borja recuerda que Hugo Sánchez se fue a hablarle a Campos para referirse al exvolante de Firpo, Marte y Chalatenango.

«Recuerdo que Hugo se le acercó a Campos para decirle que no se preocupara, porque yo con la punta le pegaba. Solo me dio risa. Yo antes había visto la debilidad de Campos cuando le pateaban penaltis. Si le pateabas arriba, no llegaba. Pero ahora tiro otros 500 y no me sale», externó «el Papo» en plática con este medio.
Castro Borja, quien fue de los jugadores clave para imponerse a México en ese partido, cree que fue afortunado con la oportunidad de patear ese penalti a estadio lleno.
«Hubo otros jugadores que lo pudieron haber pateado, pero yo estaba designado. Lo pudo haber tirado el Mágico, Díaz Arce, Cienfuegos, Memo Rivera y otros. Era de temple. No me considero el gran jugador, pero fui bendecido en cobrar ese penalti. Le ganamos a una de las mejores selecciones de México. Yo, para este miércoles, veo favorita a nuestra selección para sacar un buen resultado ante México», dijo el exseleccionado nacional.
Por su parte, Carlos «Carlanga» Rivera, actual preparador de porteros de FAS, también recordó ese partido ante los aztecas. No se le olvidan todos los duelos que hubo a escala verbal.
«En cada tiro de esquina o tiro libre, las marcas eran uno a uno. Yo comandaba las marcas. Giovanni Trigueros tuvo una plática con Hugo Sánchez en todo el partido. Luego, Leonel Cárcamo iba con García Aspe y Paco Uribe. En fin, todos jugamos a la guerra psicológica contra los mexicanos. Castro Borja se metió de lleno con Benjamín Galindo. Los mexicanos sintieron que estábamos dispuestos a todo para sacar el triunfo. Creo que eso les pasó factura», aseguró el exportero de la Azul.
La última en casa
Luego, el 6 de junio de 2009 se produjo la última victoria ante los aztecas, en el camino a Sudáfrica 2010. No podía ser en otro lugar que el estadio Cuscatlán, con goles de Eliseo Ortiz Quintanilla y Julio Martínez.
La Azul, dirigida en esa ocasión por el azteca Calos de los Cobos, dejó de lado todo para imponerse ante un México que traía a la cabeza a Cuauthemoc Blanco, quien puso el 1-1 transitorio. Fue un triunfo que ilusionó a la afición cuscatleca, pero fue algo pasajero, porque el equipo nacional no logró pase al Mundial.








