Los jóvenes de la pastoral juvenil y los catequistas de la parroquia Oratorio San José de San Miguel, cada año llevan a cabo el viacrucis viviente, donde ponen en escena y dramatizan cada pasaje bíblico que relata los momentos previos a la crucifixión de Jesucristo.
Esta mañana el viacrucis comenzó en las instalaciones de la parroquia, donde dramatizaron los juicios ante las autoridades religiosas y políticas por las que pasó Jesús. Posteriormente, recorrieron las diferentes estaciones hasta llegar a Gólgota.

«Conocer el modelo de la cruz, hacer el recorrido del viacrucis es entrar en la persona de Jesús. No perdamos de vista la persona, el mensaje y el evangelio de Jesús», expresó el fray Henry González, de la parroquia Oratorio San José.
El fervor y la devoción estuvo durante el recorrido de esta procesión, principalmente de aquellos que sufren y por quienes se elevaron oraciones a Jesús para que uniera su sufrimiento a la pasión de Cristo.

Cada una de las 14 estaciones que contiene el viacrucis son dramatizadas en las diferentes calles y avenidas del centro de la ciudad migueleña, donde las familias elaboran altares y alfombras para esperar el recorrido de la procesión del viacrucis.

«Esto ha sido lo máximo que nos ha pasado en la vida por Jesús y la virgen estuvieron en la cruz por nosotros, y debemos valorarlo siendo humildes y honestos en las cosas que hacemos con bondad y amor», dijo Paula Portillo, una de las participantes de la procesión.

Además de este viacrucis, el resto de las parroquias de la ciudad también desarrollan las procesiones en sus zonas de influencia. Asimismo, en la catedral hacen viacrucis al interior de la iglesia para quienes tienen dificultades para caminar en las calles.







