El Salvador se encuentra en medio de una transformación muy profunda. Las exitosas políticas de seguridad del presidente Nayib Bukele han dado pie para que este segundo nuevo mandato esté enfocado en el despegue económico. En los últimos 12 meses hemos visto cómo en el área de permisos para la construcción en la zona metropolitana de San Salvador el dinamismo ha sido la constante.
Los procesos que antes tardaban 18 meses para ser autorizados ahora se ejecutan en 15 días, lo que es una muestra de cómo se ha fortalecido la eficiencia, un cambio de visión orientado a mejorar los tiempos de respuesta, que se han reducido en un 70 %.
Gracias a este nuevo impulso en la construcción, la Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (Opamss) ha agilizado proyectos por un valor combinado superior a los $3,000 millones. Se trata de una inversión privada muy fuerte y muestra cómo se mejoró drásticamente la relación entre el Gobierno y los empresarios, algo que estuvo muy deteriorado en las dos administraciones del FMLN. O respecto a las administraciones de ARENA, cuando una pequeña cúpula se repartía los negocios, en detrimento del resto del empresariado.
Gracias a este nuevo impulso, el sector de la construcción creció un 13.5 % en el primer trimestre del año. Ahora es cada vez más común el comentario de que hacen falta albañiles para enfrentar la demanda cada vez más alta.
Hay que destacar también que buena parte del auge en la construcción está impulsada por el turismo, pues cada vez hay más proyectos que buscan instalarse en el país, ya sea de capital nacional, de la diáspora o netamente inversión extranjera.
Todo esto ha sido posible porque en El Salvador hay seguridad. La seguridad es la base de todo. Ha sido muy importante para poder generar las condiciones para atraer no solo a los visitantes, sino también las inversiones. Más empresarios tienen confianza en el país porque El Salvador es un país diferente.
Sin ir muy lejos, ayer se inauguró otro proyecto, de $10 millones, para construir apartamentos. Esta obra dará empleo a 1,000 salvadoreños y está a cargo de una empresa reconocida por la calidad de su trabajo.
Este es el nuevo El Salvador, con más oportunidades y con un Gobierno enfocado en crear mejores condiciones para beneficiar la vida de todos los ciudadanos





