«Hubo (y todavía hay) un enorme ciberataque contra X», publicó Musk.
«Nos atacan todos los días, pero esto ha sido organizado con muchos recursos. Está involucrado un gran grupo coordinado o un país. Estamos rastreando…», añadió.
El millonario hizo esa afirmación replicando una publicación de otro usuario (DogeDesigner) que sugiere que la caída de X este lunes puede estar relacionada con las protestas recientes contra el Departamento de Eficiencia Gubernamental de Estados Unidos (DOGE, dirigido por Musk) y actos de vandalismo contra tiendas del fabricante de autos eléctricos Tesla, también de su propiedad.
El año pasado, Musk atribuyó sin pruebas a un ataque informático la caída de X cuando se estaba por transmitir una entrevista con Donald Trump.
Miles de usuarios reportaron problemas para acceder a la plataforma en sus teléfonos móviles o por la web este lunes.
El pico de la falla, según el sitio de referencia Downdetector.com, se produjo a las 14H00 GMT, cuando unos 40.000 usuarios reportaron una interrupción del servicio.
X no respondió a una solicitud de AFP y la cuenta de «soporte técnico» de X no ha publicado nada desde el año pasado.
Después de que Musk compró Twitter por 44.000 millones de dólares a fines de 2022, la mayoría de los empleados renunciaron o fueron despedidos, lo que generó incertidumbre sobre si la plataforma se podría mantener segura y estable.







