El presidente de la república, Nayib Bukele, aseguró ayer, durante su discurso a la nación con motivo de su investidura, que el principal tema por trabajar en su segundo mandato será la economía, luego de liberar al país de la violencia generada por las pandillas.
«Ahora que ya arreglamos lo más urgente, que era la seguridad, vamos a enfocarnos de lleno en los problemas importantes, empezando por la economía», dijo Bukele en su mensaje dado en cadena nacional desde el Palacio Nacional, en el Centro Histórico del distrito capital de San Salvador.
Diferentes sondeos indican que la economía es el principal problema que identifican los salvadoreños, quienes en el pasado reciente ponían la inseguridad pública en el primer puesto de sus preocupaciones. Bukele, quien ayer se juramentó en su cargo a las 9:34 a. m., dijo ante miles de personas en la plaza Gerardo Barrios que se requiere de un nuevo tratamiento para «sanar» la economía salvadoreña.

El jefe de Estado previamente había rendido la protesta constitucional ante el presidente de la Asamblea Legislativa, Ernesto Castro, quien también le colocó la banda presidencial, acciones que fueron seguidas de disparos de salva por parte de la Fuerza Armada.
Resultado de su histórico triunfo con el partido Nuevas Ideas en las elecciones del 4 de febrero pasado, en las que recibió el respaldo de 2,701,725 ciudadanos, que representaron el 84.65 % de los votos válidos, el mandatario gobernará en el quinquenio 2024-2029.
El jefe de Estado participó en las elecciones tras el fallo de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia que habilitó la reelección inmediata presidencial, dejando en manos de los votantes la decisión.
Félix Ulloa también se juramentó ayer para desempeñarse como vicepresidente de la república durante los próximos cinco años. Durante su primer discurso a la nación, el presidente Bukele agregó que «quizá en este nuevo tratamiento para sanar la economía también haya que tomar medicina amarga, pero así como el enfermo que se curó del cáncer y ahora quiere curarse del corazón, el país ya se curó de las pandillas y ahora quiere curarse de la mala economía».

Dijo que El Salvador necesita tres cosas para curarse y arreglar su economía: «Uno, la guía de Dios; dos, el trabajo incansable del Gobierno, y tres, que el pueblo vuelva a defender a capa y espada cada una de las decisiones que se tome» durante los próximos cinco años.
Aseguró que, así como su primer Gobierno trabajó de forma diligente para resolver el grave problema de la inseguridad pública, durante su segundo mandato lo hará en el tema económico. «Nuestra generación detuvo la inercia de la historia, vencimos casi medio siglo de violencia sistemática avalada por poderes extranjeros e impulsada por la maldad y la incompetencia de gobiernos de turno», señaló el mandatario.
Los gobiernos de ARENA y del FMLN no hicieron nada por resolver la violencia generada por las pandillas, que con sus acciones llevaron a que El Salvador fuera catalogado como uno de los países más violentos del mundo.
«Así como lo hicimos con la inseguridad, exactamente como hicimos este país seguro, vamos a hacer este país próspero, pero para eso necesitamos que cada uno defienda cada decisión que se tome», puntualizó ayer Bukele durante su discurso.
De hecho, el Gobierno ya ha tomado algunas decisiones que están generando ciertos beneficios en materia económica, destacándose el crecimiento de sectores como la construcción, el turismo, la energía, la infraestructura, que generan miles de empleos directos e indirectos.
En el marco de la pandemia por la COVID-19 implementó diversas medidas para reducir el impacto de la inflación mundial derivada de los problemas en las cadenas de suministros y producción de materias primas.
Además, se otorgó a las familias salvadoreñas una subvención directa para paliar las necesidades. Por otra parte, con la compra anticipada de deuda soberana, las calificadoras internacionales de riesgo siguen mejorando sus notas otorgadas a El Salvador, como señal de mayores niveles de confianza.







