El presidente de la república, Nayib Bukele, des tacó ayer en su discurso de la 78.ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) las transformaciones que El Salvador ha experimentado durante los últimos cuatro años, las cuales lo han llevado a posicionarse ante el concierto de naciones.
«El Salvador está renaciendo», dijo Bukele al término de su mensaje ante los jefes de Estado y de Gobierno reunidos en Nueva York, Estados Unidos, en el marco del nuevo período de sesiones de la ONU.

Los dignatarios de las naciones aprovechan el cónclave anual —inaugurado ayer— para exponer sus prioridades, así como para debatir acerca de los desafíos internacionales, que esta vez se centraron en la pacificación, la seguridad y el desarrollo sostenible.
«Los salvadoreños estamos orgullosos de ser salvadoreños porque estamos renaciendo y nos hemos superado a nosotros mismos», destacó Bukele en su intervención, que tuvo una duración de 15 minutos.
#DePaís | Discurso del presidente @nayibbukele ante las Naciones Unidas, en Nueva York, #EEUU. https://t.co/7RMasDcTO9
— Diario El Salvador (@elsalvador) September 20, 2023
Reiteró la necesidad de que las naciones se reúne ven y reinventen, sobre todo aquellas que «tienen circunstancias similares» a El Salvador; empero, sostuvo que ningún país puede hacer sus propias transformaciones obedeciendo a poderes externos.
«Cada decisión que hemos tomado nos ha convertido en el país que somos ahora. No aceptamos el destino que otros nos habían trazado», afirmó.
El gobernante agregó que ahora —a cuatro años del inicio de su gobierno— «nadie se atreve ni siquiera a negar que por primera vez en nuestros 202 años de historia el país más pequeño del continente ha dado los primeros grandes pasos para lograr sus sueños de grandeza».

Bukele luego recordó a los representantes de las naciones que «El Salvador pasó de ser literalmente el país más peligroso del mundo a ser el más seguro de Latinoamérica […], y cualquier extranjero puede ir a comprobar por sí mismo».
Durante los gobiernos areneros y efemelenistas nuestro país estuvo en la lista de los más violentos del mundo, con una tasa arriba de 100 asesinatos por cada 100,000 habitantes.
La administración Bukele implementa desde su inicio el Plan Control Territorial (PCT), que junto con el régimen de excepción ha permitido una reducción drástica de homicidios, así como la recuperación de territorios en poder de pandillas y la detención de más de 72,000 pandilleros y colaboradores.
«En cada una de las decisiones que hemos tomado nosotros hemos reafirmado nuestro derecho legítimo a autogobernarnos, aunque eso hubiera significado equivocarse, pero no nos equivocamos, tuvimos éxito rotundo», señaló el gobernante al sostener que en todo lo desarrollado fue necesario tener «valentía, actitud, valor, determinación de hacer lo que se debe, aunque te cuestionen».
Bukele añadió que la firma de los Acuerdos de Paz en 1992 fue «falsa y solo sirvió para que los dos bandos de la guerra se repartieran el botín» tras el final del conflicto armado que dejó saldo de miles de muertos y cuantiosos daños materiales.
El jefe de Estado denunció que en la posguerra en El Salvador con los gobiernos de ARENA y del FMLN hubo más muertes que en la guerra civil, más pobreza y más violencia, porque no se hizo nada por cambiar la institucionalidad del Estado ni las normas jurídicas.
Resaltó, además, el apoyo otorgado por el pueblo que por medio del voto soberano eligió una nueva Asamblea Legislativa que le ha dado gobernabilidad y respaldo para impulsar las transformaciones en el país.
Sostuvo que de nada hubiera servido desarrollar programas sociales y de modernización de infraestructura pública si en El Salvador la delincuencia continuaba acechando a la población honrada. «Tomamos la decisión de depurar la Fiscalía, el Órgano Judicial y el sistema carcelario. Además, cambiamos las leyes para asegurarnos de que los terroristas no salieran de nuevo de la cárcel», dijo.
Recordó los ataques nacionales e internacionales sistemáticos en contra de las decisiones tomadas por parte de quienes «nunca usaron su poder e influencia para exigir seguridad por nuestra gente asesinada, pero que exigían explicaciones de por qué se cambió al fiscal, a los magistrados o jueces».
El mandatario instó a las naciones a que, como El Salvador, tomen sus propias decisiones con valentía para el beneficio de sus pueblos.
El Salvador se posiciona como un referente de seguridad para otros países







