La reelección presidencial indefinida no representa un retroceso democrático en el país, sino una oportunidad para continuar con los avances y con las transformaciones sociales en favor de la población, sostiene el Círculo de Reflexión Política Siglo XXI, en un comunicado que publicó en la última edición de la Revista Con-Secuencias.
Fue a propuesta, y con los votos del grupo parlamentario de Nuevas Ideas y aliados, que se avalaron el jueves de la semana pasada las reformas a la Constitución de la República que permiten la reelección presidencial indefinida.
«La posibilidad de la reelección presidencial no debe verse como un retroceso democrático, sino como una herramienta que permite dar continuidad a una visión de país que ha demostrado ser eficaz y que pone al centro de la actividad del Estado a la ciudadanía», considera el grupo en su comunicado.
«Los salvadoreños, por primera vez en décadas, hemos sentido esperanza, orden y un verdadero sentido de soberanía», publicó el grupo de reflexión, integrado por politólogos, sociólogos, abogados y especialistas en administración pública.
La Constitución de la República vigente data de 1983, y ha tenido varias reformas clave, entre las que destaca la del 30 de abril de 2021 que permitió que una misma legislatura apruebe y ratifique enmiendas constitucionales. Antes de esta modificación, una legislatura aprobaba las reformas y la siguiente debía ratificarlas para que surtieran efectos legales.
«La Constitución no es un texto estático, sino una expresión viva de la voluntad del pueblo, adaptarla a los nuevos tiempos es también fortalecer la democracia. Si el liderazgo actual de Nayib Bukele ha logrado iniciar esta transformación histórica, debe tener la oportunidad de continuarla, por la vía democrática, en las urnas», se lee en el comunicado de los intelectuales.
Además, aclaran que la relección presidencial indefinida no es una imposición ni autoritarismo, sino que es una opción libre, legal y respaldada por la voluntad popular, porque la población siempre irá a las urnas a elegir a sus candidatos.
El dictamen de reforma constitucional, que fue aprobado por la Asamblea Legislativa sin los votos de ARENA y Vamos, establece que los próximos comicios presidenciales serán en 2027, y que el período presidencial queda ampliado de cinco a seis años. Además, fue eliminada la segunda vuelta (balotaje).
El círculo de académicos también explicó que la reelección presidencial indefinida es un mecanismo que permitirá la refundación del Estado salvadoreño, antes controlado por la oligarquía y por el bipartidismo de ARENA y el FMLN que gobernó por tres décadas (1989-2019).
«Refundar El Salvador implica romper con estructuras anquilosadas que durante años frenaron el desarrollo», publicaron los académicos.







