El FMLN vive una nueva pugna que amplía la división y los resquemores que dejaron las pasadas elecciones internas en las que la militancia farabundista fue a la urnas para definir al secretario general de entre los entonces candidatos Manuel Flores y Simón Paz.
La interna, desarrollada el 14 de julio de 2024, la ganó Flores y al inicio de su gestión enfrentó cuestionamiento por denuncias de fraude en ese proceso interno; y ahora, a casi un año de haber ganado los comicios sufre una nueva crisis generada ahora por los sectores que piden la renovación partidaria.
«El FMLN ya no puede darse el lujo de permitir indisciplinas, de permitir grupos fácticos internos, grupos disociadores, ya no lo vamos a permitir. Son los remanentes de los renovadores, son los remanentes del FDR los que todavía se mantienen acá, la fracción perdedora», acusó Flores.
En menos de un mes, esta es la segunda ocasión que Flores hace cuestionamientos contra los grupos internos que operan en el partido. El 16 de junio pasado y en torno al proceso judicial contra los inmuebles del partido en Ayutuxtepeque y Mejicanos, el dirigente partidario acusó a miembros del FMLN de compartir esta información confidencial con los medios de comunicación.
«Es un problema que se debe resolver como dicen nuestros estatutos, pero algunos tienen la mala maña de publicar cosas internas, pero allá ellos», advirtió Flores en esa ocasión.
Flores reconoce que hay división en el expartido de Gobierno (2009-2014 y 2014-2019) y dejó entrever que podría haber procesos disciplinarios contra quienes provocan este tipo de situaciones.
«El FMLN ya es suficiente el tiempo que ha pasado en procesos de división, con mentiras, con calumnias y con campañitas como la que está en este momento en contra el secretario general de alguna gente indisciplinada», planteó el dirigente farabundista.
Para el politólogo Óscar Martínez Peñate, la nueva crisis interna es fruto de la una extinción que sufre el FMLN como partido, a causa del rechazo de la población en las urnas. «La pérdida de diputados en la Asamblea Legislativa y de alcaldes no es producto de las contradicciones internas, sino del rechazo de la población en las elecciones de 2021 y 2024, por corruptos y ladrones», indicó el politólogo.
Según la última encuesta del Iudop-UCA, el FMLN tiene el 1.9 % de preferencia como partido entre la ciudadanía.
«Las divisiones ahora no solo son más notorias, sino que son la expresión concreta de la podredumbre de su doctrina política, sus ideales y su noción de liderazgo. Las divisiones o grupos están liderados por los viejos militantes y exfuncionarios que tienen una alta cuota de responsabilidad por la corrupción y la traición que le hicieron al pueblo salvadoreño», resumió el sociólogo y analista, René Martínez, en torno a la situación que enfrenta el FMLN.







