El asesinato del periodista Miguel Ángel Beltrán, ocurrido el sábado 25 de octubre en el poblado Río Chico, Durango, ha elevado a nueve el número de comunicadores asesinados en México en lo que va de 2025. Beltrán fue atacado mientras transitaba por la carretera rumbo a Mazatlán, según confirmaron autoridades locales.
El caso ha generado una nueva ola de condenas nacionales e internacionales. Diversas organizaciones defensoras de la libertad de prensa, entre ellas Reporteros Sin Fronteras (RSF) y el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), reiteraron su preocupación por el nivel de violencia que enfrenta el gremio en el país, según informó TV Azteca.

México se mantiene como uno de los lugares más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo fuera de zonas de guerra. Los ataques contra comunicadores incluyen no solo asesinatos, sino también amenazas, acoso judicial, espionaje y campañas de desprestigio en redes sociales, lo que afecta el derecho ciudadano a la información.
A pesar de la existencia del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, diversas organizaciones han explicado que este presenta fallas estructurales. Casos de periodistas asesinados mientras se encontraban bajo resguardo oficial demuestran la falta de efectividad de las medidas de protección.
Amnistía Internacional y otros colectivos exigieron al Estado mexicano una investigación exhaustiva y la intervención de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE). También pidieron garantizar condiciones seguras para quienes ejercen el periodismo, especialmente en regiones con alta presencia del crimen organizado.
La Fiscalía General del Estado de Durango confirmó la apertura de una carpeta de investigación, mientras que «Reporteros Sin Fronteras» solicitó que la FEADLE vea el caso, dado que existen indicios de que el crimen estaría vinculado directamente con el trabajo periodístico de Beltrán.
Organismos internacionales han advertido que la impunidad en los casos de violencia contra periodistas en México supera el 90%. Este contexto propicia un clima de miedo y obstaculiza la labor informativa, afectando la transparencia y la rendición de cuentas.
El asesinato de Miguel Ángel Beltrán se suma a una lista que refleja una crisis para la libertad de expresión en México. En lo que va del año, nueve periodistas han sido asesinados, lo que refuerza el llamado urgente de la comunidad internacional para que se adopten medidas eficaces de protección y justicia.







