El Tribunal Primero contra el Crimen Organizado de San Salvador, envió a juicio a dos terroristas de la facción revolucionaria de la pandilla 18 que estuvieron extorsionando a comerciantes del municipio de Apopa.
En la audiencia preliminar, la Unidad de Patrimonio de la Fiscalía General de la República de Apopa, logró sostener la acusación en contra de
Francisco Alberto Guzmán López y Denis Eduardo Rivas Reyes quienes pertenecen a la clica Harris Locotes que delinquía en ese municipio.
El ministerio público les atribuye los delitos de extorsión agravada y agrupaciones ilícitas. El primero de los ilícitos en perjuicio de dos víctimas que interpusieron denuncias.
El segundo de los ilícitos es atribuido por su permanencia a la pandilla, en las investigaciones que agentes policiales realizaron determinaron que los imputados son parte de esa estructura terrorista.
Las víctimas acudieron a denunciar luego de haber estado pagando entre $150 y $ 300 en concepto de extorsión. Los pandilleros amenazaron a los comerciantes con asesinarlos junto a sus familias si no accedía a pagar las cuotas exigidas.
«Cabe señalar que estos hechos sucedieron en lo que es los meses de mayo y junio del año 2021 fechas en las que los imputados llegaron a exigirle a las víctimas que pagaran rentas que iban desde los $150 a los $300 bajo amenazas», sostuvo la fiscal del caso.
Al finalizar la audiencia preliminar, el juzgado admitió a la Fiscalía toda la prueba incorporada al expediente. Los testimonios de los comerciantes serán claves en la vista pública.
Además, se incluyen entregas controladas en las cuales agentes expertos en investigación de extorsiones documentaron los momentos en que los terroristas llegaban a traer los pagos de dinero.
También hay escuchas telefónicas que fueron avaladas por un juzgado y donde se logra obtener audios sobre las llamadas que los extorsionistas hacían a las víctimas.
Los dos pandilleros fueron detenidos en junio de 2021, un equipo de investigadores montó un dispositivo para capturarlos cuando se disponían a retirar el dinero exigido a uno de los comerciantes. Desde ese día los imputados se han mantenido en prisión.







