La kombucha, que es una bebida de origen chino no alcohólica o soda artesanal que se obtiene a través de un proceso de fermentación y se prepara, generalmente, a base de té, ha ganado popularidad en el mundo en los últimos años debido a ser una fuente saludable de vitaminas, minerales y ácidos orgánicos esenciales, y a la vez, deliciosa y refrescante.
Actualmente, se encuentra de moda, y El Salvador es preparada y distribuida por la marca Plant B, una empresa surgida en 2021, la cual maneja tres variedades de kombucha: té verde con tamarindo, cáscara de café, y jamaica, esta última se fabrica libre de té para complacer a quienes no deseen los efectos de la teína.
«Plant B es un sustito a la soda comercial, a base té, es una soda natural a base de té o frutas de temporada, es energizante, es diurética, regenera la flora intestinal, tiene todo el poder de la vitamina B, antioxidantes y muchos beneficios para el cuerpo», afirmó Manuel Calzadía, el dueño de la marca.
En una plática con Diario El Salvador, el empresario explicó que la idea de introducir este tipo de bebida al país nació de una necesidad personal y evolucionó en la convicción de atender un nicho de mercado de productos para personas que quieren disfrutar de una bebida refrescante, pero sin los componentes perjudiciales de las opciones tradicionales.
En la actualidad, la kombucha de Plant B se distribuye en 45 puntos de en todo el país, en hoteles, restaurantes, cafeterías, tiendas de conveniencia, y consumidores finales, La empresa produce mensualmente un promedio de 1,500 a 2,000 unidades, explicó Calzadía. Al cierre de 2024 esperan tener 20 puntos de venta más.
Dado el éxito en la recepción de su kombucha, el empresario informó que planean expandirse con la construcción de una planta de producción en 2025 con la que esperan triplicar la capacidad.
«La idea es montar una planta de producción industrial sin perder la calidad que se está manejando, porque ahorita la hacemos artesanalmente. La idea es industrializar el proceso sin perder el enfoque de calidad, y así llegar a los 14 departamentos, y si se pueda salir a Centroamérica», mencionó.
Plant B es una empresa que ha recibido apoyo de la Comisión Nacional de la Micro y la Pequeña Empresa (Conamype) en su proceso de desarrollo, y el propietario asegura que esta ayuda ha sido valiosa para posicionar su crecimiento.
Recientemente, fueron acreedores a fondos no reembolsables en el marco del proyecto «Desarrollo de Micro y Pequeñas Empresas Dinámicas para la Reactivación Económica de El Salvador».







