En la playa de Suishohama una asociación turística local hizo un llamado a la precaución a través de su sitio internet y distribuyó folletos aconsejando a las personas no acercarse ni tocar a los animales.
«Los delfines suelen ser criaturas tranquilas pero pueden morderte hasta hacerte sangrar con sus dientes afilados, arrastrarte bajo el agua y, en el peor de los casos, poner en peligro tu vida», advierte la asociación.
Según los guardacostas el número de delfines responsables de las mordeduras es incierto.
«Probablemente se trate del mismo individuo», declaró a la cadena de televisión pública NHK Tadamichi Morisaka, profesor de cetología en la universidad de Mie.
«En lugar de intentar dañar a los humanos podría estar buscando interactuar con ellos como lo hace con sus congéneres», estimó el especialista.







