A siete años de cárcel fue condenado el prófugo Adalberto Antonio Miranda, por el delito de estafa agravada en perjuicio de una víctima que le otorgó un préstamo por $1,800,000.
Según la acusación que presentó la Fiscalía General de la República, el hijo del transportista fallecido, Catalino Miranda, hizo el préstamo, pero lo dejó de pagar al falsificar la cancelación de la hipoteca de dos inmuebles utilizando documentación falsa.
Se detalló en el juicio, que de forma fraudulenta logró la liberación de los registros en el CNR y en el Viceministerio de Transporte, de 78 unidades de microbuses que fueron ofrecidas como garantía para el crédito.
Las ilegalidades las consumó como representante de la cooperativa de transporte público Acostes de El Salvador, S.A. de C.V. y de la Asociación Cooperativa de Transporte de R.L. en el 2019. El ministerio público probó en el juicio que el monto de la estafa es por $1,300.000, esa cantidad es la que faltaba que pagara y que fue cancelada fraudulentamente al falsificar los documentos.







