Porsche avanza en el desarrollo de su nuevo monoplaza GEN4 para el Campeonato Mundial de Fórmula E ABB FIA, un vehículo 100 % eléctrico que ya se encuentra en fase de pruebas desde noviembre.
Con una potencia de 816 HP (600 kW), esta maravilla de la ingeniería automovilística brinda tracción permanente a las cuatro ruedas y mejoras significativas en aerodinámica y neumáticos, el modelo representa el mayor salto de rendimiento hasta la fecha en la categoría.

Por su aprte, el excampeón mundial Pascal Wehrlein, piloto oficial de Porsche, quien remontó desde la undécima posición para entrar al podio en la tercera posición en la carrera pasada, dijo sobre el GEN4: «Gracias a la nueva aerodinámica, que genera una fuerza descendente notable, somos significativamente más veloces, especialmente en las curvas más rápidas. Creo que la cuarta generación será una verdadera revelación para mucha gente. Ahora tenemos que afinar al máximo la puesta a punto de nuestros componentes. Me alegro de que Nico y yo podamos llevar a cabo las pruebas, esto nos permite adaptar muy bien el GEN4 a nuestras preferencias».

El nuevo GEN4 no solo destaca por su incremento de potencia, que equivale a un 71 % más en el Modo Ataque, sino también por la evolución de sus componentes internos. A pesar de contar con mayor vida útil, han sido diseñados para ser más ligeros, eficientes y rentables.
Mientras tanto, el piloto suizo, Nico Müller, segundo lugar en el pasado circuito de Miami, dijo que: «El GEN4 es una auténtica bestia, tiene una potencia y una motricidad enormes gracias a la tracción total permanente. Casi se podría decir que parece sacado de una disciplina diferente. La forma en que el coche acelera y frena, o lo agresivo que se puede conducir cuando se intenta arañar décimas en el tiempo por vuelta, me recuerda a los coches de rallycross».

Hasta octubre, Porsche Motorsport continuará afinando el paquete de hardware más completo que ha desarrollado para la Fórmula E, antes de centrar sus esfuerzos en la optimización del software.
Thomas Laudenbach, vicepresidente de Porsche Motorsport, detalló que la participación en la Fórmula E responde a una estrategia tecnológica clara: desarrollar soluciones aplicables a los deportivos de producción. Con la cuarta generación del monoplaza, la marca ha ampliado su contribución a nuevos elementos como el convertidor de corriente continua y el sistema eléctrico de frenos de fricción (brake-by-wire).

Entre los desarrollos internos realizados hasta ahora se incluyen el software operativo, el inversor de impulsos, el motor eléctrico, la caja de cambios, el diferencial, los ejes de transmisión y diversos componentes mecánicos y de refrigeración en la parte trasera del vehículo.
Según Florian Modlinger, director de competencia del equipo oficial, la eficiencia del sistema de propulsión actual supera el 97 %, lo que implica que menos del 3 % de la energía se pierde entre la batería y la rueda.

A mediados de enero, el GEN4 había completado 1,472 kilómetros de pruebas en los circuitos españoles de Circuito de Monteblanco y Circuito de Almería. Sin embargo, buena parte del desarrollo continúa realizándose en simulador, una estrategia que permite optimizar recursos y validar resultados ante la limitación de jornadas oficiales de prueba impuesta por el reglamento.
El proyecto comenzó en 2024, en paralelo con la competencia del GEN3 y el desarrollo del GEN3 Evo, en una dinámica que exige ciclos de innovación más cortos y presupuestos más ajustados que en la producción en serie.
Mientras se afinan detalles antes de la homologación oficial prevista para otoño, el equipo cliente de Porsche ya participa en las pruebas del nuevo monoplaza, que apunta a marcar un antes y un después en la era eléctrica del automovilismo.







