El Gobierno del presidente Nayib Bukele enfrenta en estos momentos dos tipos de emergencias: las lluvias y el aumento de casos de dengue.
La influencia del huracán Beryl en el Caribe podría generar lluvias tipo temporal desde hoy y por los próximos días. Este fenómeno se sumó a las ondas tropicales que recién azotaron al país, especialmente la que provocó una precipitación casi en las mismas proporciones que las que tuvo El Salvador durante el huracán Mitch, en 1998. Sin embargo, gracias a las medidas tomadas por el Gobierno, no hubo la cantidad de fallecidos que se reportaron en los últimos años del siglo pasado.
La declaratoria de alerta roja por las lluvias permitió al Gobierno prepararse para enfrentar de mejor manera las consecuencias de las tormentas. Las instituciones que conforman la comisión nacional de Protección Civil están activadas para atender todas las emergencias que surjan en el país en los próximos días.
Con el dengue, Protección Civil ya declaró alerta roja para atender el alza de casos reportados. Han aumentado las hospitalizaciones y ya se reportaron tres fallecimientos. No se trata de las epidemias de inicios de 2000 en los gobiernos de ARENA, cuando incluso se gestionó la intervención de médicos de Cuba, un país con el que la administración de turno no tenía relaciones diplomáticas, pero al que tuvo que recurrir a pedirle ayuda.
Durante los últimos cuatro años del Gobierno del presidente Bukele, El Salvador no había reportado víctimas por dengue. Es hasta este año que ha sucedido, precisamente cuando hay una emergencia en todo el continente, con casos desbordados en grandes países de Sudamérica, como Brasil, Argentina, Perú, Paraguay, Colombia y Ecuador.
Los casos de dengue se multiplican cuando hay lluvias y queda agua estancada, el medio utilizado por los zancudos para reproducirse. Por ello, parte de la alerta implica que las instituciones públicas se dediquen a campañas de fumigación que incluyen, en el caso de las Fuerzas Armadas, el uso de helicópteros.
El MOP, por su parte, también colabora con las alcaldías para retirar desperdicios de la vía pública. Las inundaciones causadas por obstrucción de los desagües suceden precisamente porque no hay cuidado de parte de los ciudadanos para disponer de la basura. Incluso, hay casos documentados de personas irresponsables depositando desperdicios de negocios en los colectores de aguas lluvias.





