Sheinbaum, doctora en ingeniería energética de 63 años y primera presidenta en la historia del país, fue víctima el martes de una agresión de carácter sexual por parte de un hombre durante una caminata por el centro histórico de la capital.
Mientras ella saludaba a simpatizantes, el agresor se le acercó por detrás, le pasó un brazo por encima del hombro, le tocó la cadera y el pecho con las manos, e intentó besarla en el cuello.
La mandataria no se percató inicialmente de lo ocurrido e incluso, visiblemente confundida, accedió a tomarse una foto con el sujeto.
El hombre fue posteriormente detenido, tras agredir ese mismo día a dos mujeres más, y la presidenta lo denunció por acoso sexual
La mandataria pidió el jueves que estas conductas sean tipificadas como delitos y «que la mujer tenga un espacio de denuncia que sea ágil, que sea expedito y que permita que realmente se haga justicia».
«Que esto que ocurrió sirve para que las mujeres realmente no se sientan solas en una situación de acoso o abuso», afirmó en su conferencia de prensa matutina. «Para ello debe haber instituciones y un gobierno que las respalde», agregó.
En lo que va del año, suman más de 25.000 denuncias de acoso sexual en el país, informó Citlalli Hernández, titular de la secretaría de la Mujer.
Endurecer las leyes
«Yo creo que a toda mujer aquí en México alguna vez le ha pasado algo así, o sea, yo no he conocido a ninguna que no haya sufrido algún tipo de acoso en el metro, en la calle, en el transporte, caminando a su casa, yendo a la tienda, a cualquier lugar», dice a la AFP en las calles de Ciudad de México Yunué Valera, estudiante de 23 años
Sin embargo, muchos ni piensan en denunciar, temerosas de que las cuestionen o incapaces de identificar a sus agresores.
«No te hacen caso», asegura a la AFP Adriana Abelino, de 19 años, que vende comida frente a una estación del metro capitalino.
Diecinueve de los 32 estados que conforman el país contemplan estos delitos en sus códigos penales, pero en su mayoría las sanciones son poco precisas. Por ello, se buscará impulsar y homologar las leyes a nivel nacional, explicó Hernández
Ciudad de México cuenta con una de las legislaciones más avanzadas del país: tipificó el «acoso» para castigar cualquier conducta de índole sexual, incluso sin contacto físico, que cause un daño psicosocial a la víctima o vulnere su dignidad, y contempla penas de hasta seis años de cárcel.
«Te dicen que tienes la culpa»
Dado que el abarrotado transporte público en zonas urbanas es uno de los espacios de mayor vulnerabilidad para las mujeres, varias ciudades, encabezadas por la capital, han creado vagones y otros espacios exclusivos para viajeras.
Pese a esto, muchas mexicanas reconocen elegir cuidadosamente su ropa para protegerse.
«Desde pequeña me pasaron cosas así, no uso vestidos en la calle por lo mismo (…) muchas veces la gente dice que tienes la culpa por cómo te vistes», lamenta Valera.
A Brenda Martínez, vendedora de café de 29 años, también le preocupa la cuestión del vestuario.
«Todos los hombres lo ven como si estuviéramos provocándolos (…) no sé qué tienen en la mente», lamenta, temerosa de que su hija de 13 años se sume a la larga lista de víctimas.
Las reformas legislativas de la última década en la capital sirvieron para impulsar las denuncias, pero el enjuiciamiento y la sanción de los responsables no siempre se han seguido
La periodista estadounidense Andrea Noel sufrió en 2016 una agresión que desató una oleada de indignación: un individuo le levantó el vestido para quitarle la ropa en plena calle a plena luz del día.
Ante la inacción de la fiscalía, la comunicadora obtuvo un video del momento y lanzó una campaña de denuncia para localizar a su agresor, pero esto solo le acarreó más acosos y amenazas que la llevaron a abandonar el país en 2017.







