El programa de Movilidad Laboral del Ministerio de Relaciones Exteriores, en conjunto con la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, en inglés), ha permitido la contratación de 3,622 salvadoreños en el exterior y ha beneficiado a más de 21,000 personas de forma indirecta con la remesas de inversión en El Salvador, impulsando así los proyectos profesionales y personal de las familias.
De acuerdo con estadísticas de Cancillería, el 53 % de los salvadoreños que han participado en el programa han invertido en una vivienda, el 25 % saldó deudas, el 14 % invirtió en un emprendimiento, el 4 % apostó en educación, el 3 % lo destinó a tratamientos de salud y el 1 % lo utilizó para ahorrar.

Como en el caso de Carlos Carpio, originario de San Juan Opico, La Libertad, quien su presupuesto lo utilizó para reparar su vivienda. El salvadoreño fue contratado por la compañía de ferias ambulantes Powers Great American Midways, con sede en Nueva York, Estados Unidos, de agosto a octubre de 2022, donde se dedicó a armar y desarmar juegos mecánicos.
En su estadía conoció los estados de Maryland, Tennessee, Florida, Carolina del Norte y Carolina del Sur en su casa rodante asignada. «El programa es una bendición porque es una oportunidad para progresar», comentó a «Diario El Salvador». «A nosotros nos dieron un trato de lujo con todas las prestaciones de la ley», dijo.
Además, reconoció que esta alternativa les permite viajar de manera legal y pueden movilizarse sin miedo a ser detenidos por la policía estadounidenses. De ser convocado nuevamente por la empresa, su próxima meta es poner un negocios de comida o una librería.
Mientras esto sucede, Carpio se prepara con el curso de inglés especializado impartido por el Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP) con un módulo de 40 horas los fines de semana y de manera virtual. Él es uno de los 60 beneficiarios que iniciaron las clases a finales de enero. Sin embargo, la Cancillería se ha propuesto otorgar 500 becas tanto a salvadoreños que ya hayan viajado como a los que formarán los contingentes este año.
«Nos han dado audífonos, agendas y todo el material para las clases, porque es necesario aprende inglés para desenvolver en Estados Unidos», resaltó, ya que durante una reunión de personal, uno de los gerentes señaló a los salvadoreños y ellos, por no entender el idioma, pensaron que habían cometido un error, cuando, por el contrario, estaban reconociendo su talento.

La viceministra de Diáspora y Movilidad Humana, Cindy Mariella Portal, señaló que con el proyecto no solo se proporciona una alternativa de trabajo temporal en Estados Unidos y Canadá, sino que se «transforma la vida» de las familias con el seguimiento a su retorno para que se integren al ámbito laboral a través de capacitaciones financieras, ayuda psicosocial y asesorías para un emprendimiento o negocio.
«Este programa ayuda a que la migración pueda ser regulada, ordenada, segura, y no rompe el tejido social de la familia, porque “la cabeza de hogar” se va por nueve o seis meses a trabajar y regresa a su hogar con sus parientes sin arriesgar su vida o la de los niños»
Viceministra de Diáspora y Movilidad Humana, Cindy Portal
Blanca Portillo, expresidenta de la comunidad Los Naranjos, en Tecoluca, San Vicente, y contratada en junio pasado por la corporación Trident Seafoods en el área de filete, se ha convertido en una vocera del programa dando su propio testimonio.
Su pago lo invirtió en la compra de un vehículo, donde ahora se trasladan sus dos hijos y esposo. La salvadoreña se dedica a elaborar hamacas, carteras y cortinas de conchas, también vende pescado en la zona costera.
«Es magnífica la idea que tiene el Gobierno. El proyecto es una puerta abierta para generar ingresos para la familia», manifestó. «Se notan todas las acciones que está haciendo el presidente [Nayib Bukele]», aseguró. La salvadoreña agradeció el seguimiento con las clases de inglés.








