Recientemente, el presidente Nayib Bukele señalaba en redes sociales cómo la canasta básica ha bajado de precio como consecuencia de una serie de políticas económicas destinadas a proteger la economía de los hogares salvadoreños. «La canasta básica ha bajado de precio en El Salvador. Hace apenas unos meses (julio de 2024), cuatro tomates costaban $1; ahora se pueden comprar hasta 25 tomates por $1 en los agromercados. Hace menos de un año, la papa llegó a costar $1.30 la libra; ahora, en los agromercados te dan tres libras por $1», escribió el presidente.
Los precios varían dependiendo de si elige un mercado municipal, una tienda, uno de esos pick-ups que venden a domicilio o si compra en el supermercado. Sin embargo, no son los altos precios del año pasado. Es innegable que el precio ha bajado, señala el mandatario.
Los agromercados surgieron como una estrategia para acercar a consumidores y productores, eliminando a los intermediarios, conocidos popularmente como coyotes, quienes se quedaban con grandes ganancias al elevar los precios de los productos agrícolas.
La distribución de los agromercados por diferentes puntos del país, más la creación de la central de abastos, ha permitido que los productores agrícolas presenten directamente sus hortalizas, frutas, carne, pollo, huevos, pescado, entre otros, lo que permite mejores precios tanto para ellos como para los compradores.
El Gobierno ha desplegado a una serie de inspectores de la Defensoría del Consumidor y de otras dependencias para vigilar que no haya aumentos ilegales bajo el pretexto de que habrá un aumento del 12 % del salario mínimo, una práctica que las administraciones pasadas, de ARENA y del FMLN, toleraban debido a que preferían garantizar los intereses de sus financistas antes que el bienestar de la población.
Era necesario hacer un aumento al salario mínimo como reconocimiento a los trabajadores por su esfuerzo, pero el Gobierno garantiza que los alimentos no solo no subirán de precio, sino que podrían incluso bajar debido a una serie de iniciativas emprendidas.
Conquistar el desarrollo económico a través de la inversión pública y privada para la creación de más y mejores empleos es parte del objetivo del segundo mandato del presidente Bukele. Esto significa mejores salarios para los trabajadores salvadoreños.
La desarticulación de las pandillas significó una mejora sustancial en la seguridad y la calidad de vida de las familias y también garantizó que el esfuerzo de su trabajo no se perdería en extorsiones o robos.





