El 85 % de los casos de petición de asilo de parte de migrantes que ingresaron de manera irregular a Estados Unidos han sido rechazados este año en Tucson, Arizona. La Patrulla Fronteriza del sector afirmó que al entrar por la vía ilegal las personas pierden automáticamente cualquier beneficio.
El agente de la Patrulla Fronteriza de Tucson, J. Ortiz explicó que, aunque los migrantes solicitan asilo argumentando problemas económicos en sus países de origen, no es razón suficiente para otorgar la protección.
«La gente dice que necesita dinero para trabajar, pero esa no es razón suficiente para entrar», explicó.
La responsabilidad de la Patrulla Fronteriza es detener a los migrantes en situación irregular, pero quienes procesan las solicitudes y beneficios son los agentes de inmigración del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) y del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés). Las autoridades trabajan en conjunto para pasar del proceso de detención hasta la deportación inmediata en cuestión de días.
«No se arriesgue. Por el desierto no los vamos a recibir», aseguró el agente.

Las autoridades afirmaron que no vale la pena recorrer el desierto en medio de temperaturas que cambian rápidamente del calor al frío extremo o viceversa, y que provocan la deshidratación. Tampoco lo es exponerse a serpientes, osos y escorpiones. Además, la zona es montañosa con vegetación espinosa y suelo rocoso.
Los desafíos de hacer un largo recorrido exponen a muchos a la muerte. «No intente cruzar de manera irregular, el terreno es difícil y estamos en una zona montañosa, no importa el año, el peligro no reduce. El calor tal vez baje, pero en ciertas áreas hace más frío, no hay agua, ni señal telefónica», compartió el vocero de la Patrulla Fronteriza de Tucson, Daniel Hernández.
La mejor alternativa para los solicitantes de asilo es realizar una cita en uno de los puertos de entrada de la Oficina de Operaciones de Campo (OFO, por sus siglas en inglés) o de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés).
Los interesados se pueden acercar a un puerto de entrada o gestionar a través de la embajada de sus países la posibilidad de ser elegible. Son los oficiales de inmigración los encargados de llevar a cabo las entrevistas para estudiar la situación y luego un juez decide.
No tener trabajo no califica para acceder a un asilo, pero sí aplica si están expuestos a una amenaza de muerte de parte del Gobierno del país de origen, o por preferencias sexuales o religión.
«Si miras a los agentes de uniforme verde quiere decir que hiciste mal el trabajo. Nosotros trabajamos en los cerros y montañas en la frontera. La manera correcta de venir a pedir un beneficio es en un puerto de entrada, los oficiales tienen uniformes azules. Si entraste donde estamos nosotros ya lo hiciste de manera irregular, ya no calificas para ningún beneficio», indicó el agente Ortiz.
Explicó que con la administración de Joe Biden, los migrantes podían permanecer en Estados Unidos en libertad mientras procesaban sus peticiones por meses o años, pero actualmente si un migrante espera una resolución del asilo ese tiempo lo hará en cárcel.
DESMIENTEN PROMESAS DE LOS TRAFICANTES
Los agentes expresaron que la mayoría de migrantes les comentan que no sabían que se trataba de un trayecto tan peligroso y cansado, debido a que la red de trata de personas les garantizaba que sería un cruce sin complicaciones.
Así como la Patrulla Fronteriza se ha reforzado con tecnología, más agentes y construcciones de doble muro, los carteles que operan en México han cambiado sus tácticas para movilizar a los migrantes.
Los migrantes ya no se trasladan con un guía, sino que adquieren el «kit» con ropa de camuflaje, un teléfono para recibir coordenadas y coberturas de alfombras en los zapatos para no dejar huellas en el suelo.
«Toda la gente que cruza de manera irregular no se va a quedar aquí», sostuvo Ortiz.

BAJA LA MIGRACIÓN IRREGULAR, LOS RESCATES Y MUERTES
El agente Daniel Hernández explicó que hubo una reducción del 89 % en los cruces irregulares en Tucson en el año fiscal 2025 (desde el 1.° de octubre de 2024 hasta el 30 de septiembre de 2025) en referencia al año fiscal 2024 (desde el 1.° de octubre de 2023 hasta el 30 de septiembre de 2024).
Con esta baja en las detenciones, los rescates y hallazgos de víctimas también han ido disminuyendo. Los rescates los realiza la unidad especializa Búsqueda, Trauma y Rescate de la Patrulla Fronteriza (Borstar) o el Cuartel General de Operaciones Aéreas y Marítimas (AMO, por sus siglas en inglés).
Un rescate en helicóptero puede tardar entre 20 minutos y dos horas, dependiendo de la locación y situación, pero suceden con frecuencia en las montañas en Nogales y Ajo.
«[A los migrantes] los encontramos en condiciones muy graves, casi cerca de la muerte. Es común que llamen [al 911] cuando alguien los abandonó», dice Óscar López, supervisor agente de la Patrulla Fronteriza.
El año pasado, Borstar realizó entre dos y cinco rescates en un día, pero desde la reducción en la migración irregular llevan a cabo un rescate por semana. En Tucson, generalmente los migrantes mueren por deshidratación, especialmente en verano.
CICLO DEL ARRESTO
DETENCIÓN: Los agentes de la Patrulla Fronteriza tienen la potestad de arrestar cualquier paso de manera irregular por las fronteras o los ríos. Una persona puede ser detenida hasta 72 horas mientras la investigan.
PROCESAMIENTO DE CAMPO: Tras el arresto, los agentes toman una fotografía de los migrantes con la aplicación Mobile Intake, para obtener datos por si ya han entrado al país en anteriores ocasiones o si han cometido algún delito.
TRANSPORTE: Los agentes solo pueden trasladar en sus vehículos a dos personas; si se trata de un grupo se comunican con otras agencias para que envíen el transporte.
EXAMEN MÉDICO: Todos los migrantes reciben atención mientras son arrestados.
DATOS BIOMÉTRICOS: Desde los 14 años, los agentes recolectan información como huellas, fotos y detección del rostro.
VERIFICACIÓN DE REGISTROS: Esperan el análisis del historial de los migrantes para ver si los moverán a otras instalaciones o para exponerles las multas a las que estarán sujetos. También presentan su caso de asilo si así lo desean.
PROCESAMIENTO: Son entrevistados por un oficial de inmigración para determinar si pueden acceder o no al asilo. Entre dos y tres salvadoreños realizan este proceso al mes frente a más de 100 casos de mexicanos.
EXPULSIÓN: Si descartan el caso de asilo, el migrante será regresado de inmediato a su país de origen a través del Título 8, que permite este paso.








