Mientras el timbre anunciaba el comienzo del año escolar, en la cocina del Complejo Educativo Alejandro Humboldt, de Ahuachapán, ya se respiraba trabajo, entrega y vocación.
Iliana Aguilar, Sonia Flores y Sindy Morales —tres mujeres que forman parte del personal de cocina— fueron las encargadas de dar la bienvenida a los estudiantes con un gesto sencillo, pero lleno de significado: un delicioso arroz con leche.
Ellas, durante todo el año, elaboran los alimentos que nutren a la comunidad estudiantil del centro educativo. En este arranque de clases, la preparación buscó no solo alimentar, sino también transmitir cercanía y calidez a los alumnos que regresaban a las aulas.
Iliana, quien dirige el grupo de cocina, explicó que es la responsable de planificar y elaborar el menú semanal. Para esta primera semana del año lectivo detalló que han organizado una alimentación variada, que incluye frijoles borrachos, casamiento, cereal con leche y pupusas.
Explicó que la distribución se hace en días específicos por grados. «Para mí es un honor poder servirles. Es satisfactorio ver a cada estudiante disfrutando los alimentos que nosotros hacemos. Yo soy madre y me veo reflejada en cada uno de ellos», expresó Aguilar.
Añadió que el servicio de alimentación se brinda de manera voluntaria para quienes desean recibirlo, y que incluso apoyan a los estudiantes que permanecen en horarios de la tarde por actividades académicas. «Esta es una institución donde el alimento siempre está a disposición de ellos. Nosotros con gusto les servimos», afirmó.
De acuerdo con la dirección del centro educativo, ayer asistieron 2,541 alumnos, que corresponden a la matrícula de 2026.







