El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, agradeció desde el podio de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) al Gobierno del presidente Nayib Bukele por la colaboración para recibir a peligrosos delincuentes del Tren de Aragua y de la MS-13, y enviarlos al Centro para el Confinamiento del Terrorismo (Cecot).
El gobernante estadounidense reafirmó de esta manera el alto nivel de la alianza que existe con El Salvador, una relación que ha cultivado el presidente Bukele, y la coincidencia entre los ideales y objetivos entre ambas naciones.
Al igual que el Gobierno del presidente Bukele, Trump le ha declarado la guerra a los terroristas y a los criminales. Al menos tres embarcaciones relacionadas con la banda venezolana Tren de Aragua (protegida por el régimen narcoterrorista de Nicolás Maduro) han sido destruidas en aguas internacionales del mar Caribe por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para evitar que su cargamento con drogas ingrese a Estados Unidos.
Al otro lado de Centroamérica, en el océano Pacífico, la Marina Nacional de El Salvador ha interceptado una gran cantidad de cargamentos de drogas, impidiendo que toneladas de este veneno lleguen a otras naciones.
De esta forma, El Salvador brinda un aporte fundamental en la lucha contra el narcotráfico, esfuerzos que son reconocidos plenamente por Estados Unidos, cuya embajada en el país felicita continuamente a las autoridades nacionales por su efectividad para interceptar las embarcaciones de los traficantes.
El jefe de Estado salvadoreño le agradeció al presidente Trump sus palabras, pero también por la designación del Barrio 18 como grupo terrorista, como ya antes se había hecho con la MS-13.
El Salvador lleva años considerando a los pandilleros como terroristas, lo que algunas organizaciones defensoras de los derechos de los criminales critican. Sin embargo, por su peligrosidad, la mayoría están presos en el Cecot, diseñado específicamente para enfrentar este tipo de amenazas.
«Su mensaje subraya la importancia de trabajar juntos con determinación en la lucha contra el terrorismo, y nos complace ver que nuestros gobiernos están plenamente alineados en esta causa. Estamos convencidos de que la cooperación entre nuestras naciones es clave para erradicar estas estructuras criminales y garantizar un futuro de paz y seguridad para nuestros pueblos», escribió el mandatario salvadoreño en su cuenta en la red social X.
El presidente Bukele logró desarticular a las pandillas y eliminarlas de las calles de El Salvador, un ejemplo que muchos gobiernos más quieren seguir. Y, en eso, el país ha demostrado ser un aliado confiable.





