Privados de libertad de la granja penitenciaria de Santa Ana cultivan hortalizas en 12 casas mallas y, además, cuentan con cinco estanques de producción de tilapia, como parte de las estrategias que impulsa la Dirección General de Centros Penales (DGCP).
Los reos también reciben capacitación para la crianza de animales de corral, que forma parte del plan de autosostenibilidad de este centro de cumplimiento de penas.
El Plan Cero Ocio es una estrategia que el Gobierno Central implementa en los diferentes centros penales para que se vuelvan auto – sostenibles, promoviendo que la población privada de libertad cultive y cocine los alimentos que consume.
En la granja penitenciaria de Santa Ana se cuenta con 55 manzanas de terreno para que los privados de libertad lleven a cabo actividades agrícolas y se generen hábitos laborales. Entre los cultivos agrícolas destacan los de pepino, chile, pipián, ayote, tomate, maíz, flor de Jamaica, yuca, sandía y repollo.
Asimismo, en esta granja se encuentran estanques para la producción de tilapia y se contabilizan 15,000 unidades de peces. Las personas privadas de libertad son capacitadas constantemente en esta área.







