El gigante energético español Repsol anunció el jueves que se está «preparando» para «reanudar» sus operaciones en Venezuela, y que confía en aumentar la producción de petróleo en un 50 % en el primer año, pocos días después de haber recibido la autorización de Estados Unidos.
«Ahora vemos que podríamos aumentar la producción bruta de petróleo en Venezuela en más del 50 % durante los próximos 12 meses», explicó el director general de la empresa, Josu Jon Imaz, en una conferencia con analistas con ocasión de la presentación de sus resultados, celebrando que se abre «una nueva ventana de oportunidad» en el país sudamericano.
«Tenemos la ambición y vemos mucho margen para alcanzar este objetivo de multiplicar por tres la producción en tres años», añadió Imaz, aunque por el momento la «contribución inicial será continuar suministrando gas para estabilizar el país», añadió.
La actualidad de la empresa, con sede en Madrid, estuvo centrada en las últimas semanas, tras el cierre del ejercicio de 2025, en su posición en Venezuela, después de la operación militar estadounidense que el 3 de enero sacó del poder al líder venezolano Nicolás Maduro y lo llevó a Nueva York para ser juzgado.
El Gobierno del presidente estadounidense Donald Trump, que había prohibido operar en el sector petrolero venezolano a empresas extranjeras, revocó esta medida y concedió nuevas licencias tras derrocar a Maduro, con las que se apresta a operar Repsol.







