En Guatemala fueron rescatados 160 niños, víctimas de abuso sexual por parte de un miembro de la secta ultraortodoxa Lev Tahor. Varias denuncias acusaban al grupo judío de trata de personas, además de abuso infantil.
Cuatro niños que permanecían cautivos lograron escapar de una finca y alertaron a las autoridades.
Cerca de la propiedad también fue localizada una fosa clandestina en la que se encontraron restos humanos.
En noviembre de 2024, autoridades de Guatemala recibieron denuncias contra un miembro de la secta Lev Tahor, quien está acusado de delitos de trata de personas en modalidad de embarazo forzado, abuso infantil y violación.
Sin embargo, fue hasta que cuatro menores escaparon de la propiedad, ubicada en el municipio de Oratorio, Santa Rosa, que se organizó una redada. En esta participaron la policía, la Cruz Roja y elementos de los bomberos.
«La operación permitió rescatar a 160 menores que presuntamente fueron víctimas de abusos por parte de un miembro de la secta Lev Tahor», declaró el ministro de Gobernación, Francisco Jiménez. También indicó que los menores rondan los tres y los 16 años.
El fiscal Dimas Jiménez señaló en rueda de prensa que el allanamiento se llevó a cabo por la «sospecha» de delitos de trata de personas en la modalidad de embarazo forzado, maltrato contra personas menores de edad y violación.
De acuerdo con las primeras investigaciones, algunos sufrieron violación, maltrato e incluso matrimonios forzados.
Además de rescatar a los niños, las autoridades confirmaron el hallazgo de cajas con huesos y una fosa clandestina. Las autoridades no revelaron mayores detalles, ya que esperan los resultados forenses.
Asimismo, la secta Lev Tahor tiene presencia en México, donde un juez ordenó el arresto de varios líderes que tenían una especie de campamento cerca de Tapachula. A todos se les acusa de participar, presuntamente, en abuso de menores, y son las mismas acusaciones que ahora enfrenta la secta en Guatemala.
Originalmente, el grupo estaba asentado en Estados Unidos y Canadá, pero se trasladó a México y Guatemala debido a que también era investigado por sus prácticas contra menores.
Se calcula que la secta tiene entre 250 y 500 miembros.







