Tres hombres fueron detenidos ayer en la noche en un dispositivo antidopaje que instituciones del Gobierno instalaron en la ciudad de San Miguel. Los hombres conducían en estado de ebriedad con más de 100 mg/dl de alcohol en aire espirado.
El control en la avenida Roosevelt de la ciudad migueleña fue implementado de manera conjunta por el Viceministerio de Transporte (VMT), la División de Tránsito de la Policía Nacional Civil (PNC), el Fondo Solidario para la Salud (Fosalud), la Gobernación Departamental de San Miguel y la Fuerza Armada.
«Como parte de las acciones para prevenir siniestros viales y garantizar la seguridad en las carreteras del departamento implementamos un control antidopaje», detalló el gobernador de San Miguel, Sinaí Hernández.
Al hacer las pruebas de alcotest, los hombres resultaron con 108, 118 y 123 mg/dl de alcohol en aire espirado, por lo que fueron detenidos por las autoridades y serán acusados del delito de conducción peligrosa.
Además, se impusieron 11 esquelas por faltas muy graves a la normativa de tránsito, detalló el gobernador.
«Felicito a todos los conductores que tienen su documentación en regla y que resultaron con 0 mg/dl de alcohol en la prueba de aire espirado», añadió el funcionario.
El pasado viernes, los diputados de la Asamblea Legislativa aprobaron por unanimidad elevar las penas para los conductores alcoholizados, como parte del pliego de reformas del Código Penal y del Código Procesal Penal propuestas por el Ejecutivo, a fin de no tolerar a personas que pongan en peligro sus vidas, las de sus acompañantes, de otros conductores y peatones.
El incremento de condenas por el delito de conducción peligrosa es de dos a cinco años para conductores particulares y de cinco a 10 años cuando el delito lo comete un conductor del transporte público.







