El 1.° de junio comenzó el segundo mandato presidencial de Nayib Bukele tras resultar electo el 4 de febrero en comicios libres y democráticos, en los que obtuvo 2,701,725 votos válidos de salvadoreños que residen en el territorio nacional y en el extranjero.
Con ese histórico caudal de votos, reflejo del respaldo popular en las urnas, Bukele derrotó a las fórmulas presidenciales de ARENA (Joel Sánchez e Hilcia Bonilla), del FMLN (Manuel Flores y Wérner Marroquín), Nuestro Tiempo (Luis Parada y Celia Medrano), Fuerza Solidaria (José Renderos y Rafael Montalvo) y Fraternidad Patriota Salvadoreña (Marina Murillo y Fausto Carranza).
Sánchez fue el primero en reconocer el triunfo del presidente Nayib Bukele. Además, criticó la mala gestión del presidente de ARENA, Carlos Saade, a quien responsabilizó de la derrota electoral del partido tricolor.

A causa de sus críticas, el instituto arenero abrió un proceso de expulsión contra Sánchez; sin embargo, él renunció días antes de que se conociera el resultado de dicho proceso interno, no sin antes revelar que dirigentes tricolor le exigieron dinero durante la campaña presidencial para financiar la de alcaldes y diputados, y para no removerlo como candidato.
Tras la ratificación del Tribunal Supremo Electoral (TSE) como ganador de los comicios, la ceremonia de investidura presidencial de Nayib Bukele fue el 1.° de junio en el Palacio Nacional, en el renovado Centro Histórico de San Salvador, donde miles de personas se congregaron en la Plaza Cívica, además de la presencia del rey Felipe VI, varios presidentes e invitados especiales.
Durante el discurso, Bukele destacó la transformación de El Salvador en materia de seguridad pública, pues pasó de ser uno de los países más inseguros del mundo a uno de los más seguros y con menos homicidios, como resultado de la guerra contra las pandillas a través del Plan Control Territorial (PCT) y el estado de excepción.
Además, ese día anunció que en su quinquenio de gestión 2024-2029 —ante el problema de inseguridad ya resuelto— apostaría por el crecimiento de la economía.
Un mes después del discurso del 1.° de junio, el mandatario presentó el Plan Económico y anunció el inicio de la primera de las seis fases que lo integran: Alimentación, que consiste, entre otras medidas, en la eliminación de los aranceles para más de 70 productos de la canasta básica y otros productos alimenticios.
Como parte de esta fase, el mandatario anunció posteriormente la implementación de los agromercados a escala nacional (ya se han instalado 55) y la construcción de la primera central de abastos —en funcionamiento— en el distrito de Soyapango, en San Salvador Este, para favorecer el bolsillo de los salvadoreños con productos más baratos.
La segunda fase del Plan Económico, Tecnología, consiste en la apuesta del Ejecutivo por este sector como dinamizador de la economía; y la tercera fase, Logística, conlleva una fuerte inversión económica para la reactivación de los puertos de La Unión Centroamericana y de Acajutla.
En esta tercera fase participa la empresa de capital turco YILPORT Holding, que invierte $1,615 millones, y con la cual el Estado salvadoreño estableció una sociedad de economía mixta para reactivar y modernizar las dos principales terminales marítimas del país.
La gestión del presidente Bukele en su segundo mandato es respaldada desde la Asamblea Legislativa por los diputados de Nuevas Ideas, que fueron electos en los comicios del 4 de febrero y tomaron posesión de sus cargos el 1.° de mayo.
De los 60 diputados en el congreso, 54 pertenecen a la banca cian; dos son del PCN y uno del PDC. Estos dos últimos partidos también acompañan con sus votos el trabajo del presidente Bukele. Los tres diputados restantes integran la oposición política, distribuidos así: dos legisladores son de ARENA y una diputada es de VAMOS. El FMLN no obtuvo ningún diputado por primera vez en su historia de participaciones electorales.
Los diputados de Nuevas Ideas, así como los del PCN y PDC, han respaldado desde el inicio de su período legislativo (2024-2027) las iniciativas del Ejecutivo, como es el caso de la aprobación del presupuesto general del Estado para el ejercicio fiscal 2025, que contempla una fuerte apuesta para atender a los sectores sociales más vulnerables, con el énfasis en la inversión para las áreas de educación, salud y seguridad.
También han dado sus votos para mantener vigente el estado de excepción, que se inició el 27 de marzo de 2022 a propuesta del Ejecutivo. Desde la legislatura anterior hasta la fecha, la oposición política no acompaña con sus votos la continuidad de la medida constitucional.
En las elecciones del 3 de marzo, Nuevas Ideas ganó 28 de las 44 nuevas alcaldías; GANA, seis comunas; el PCN, cuatro; el PDC, cuatro (una en coalición con PCN); Fuerza Solidaria, una; y ARENA obtuvo una.







